Éste es un nombre derivado de una de las más conocidas gens romanas, su origen inicial posiblemente es faba, "haba", una legumbre esencial para la alimentación de los romanos también ofrecidas a los dioses al principio de la cosecha. Existe una prolífera aparición de esta legumbre en dichos populares y supersticiones. Entre los santos con este nombre se encuentran un martir sicialiano y un papa del siglo III. Variante: Favio.
Femenino: Fabia.