No sabíamos que nombre le íbamos a poner hasta que le viésemos su carita y entonces no tuvimos dudas: Era tan pequeñito, dulce, suave y blanquito como un angelillo así que, como no teníamos a nadie en la familia con este nombre y lo único que teníamos claro era que su nombre tenía que ser corto pero al mismo tiempo con personalidad ( y eso se lo otorga el sonico x) lo tuvimos claro. No se podía llamar de otro modo que no fuese Anxo