Yara, junto con Tabaré, Iracema y Jacaranda, es uno de los pocos nombres de origen tupí que se han conservado hasta la actualidad. Su etimología lo deriva del tupí iara-, "señora". Es uno de los nombres que se le aplican a la mujer honesta, noble, bondadosa y de una posición social considerada. Su uso ha quedado reducido a Latinoamérica.