Nina es el hipocorístico ruso de Anna; "la benéfica", "la bondadosa", aquella que hace el bien, que realiza lo correcto con buenas intenciones. Existen variantes al nombre, procedentes de la misma raiz germánica, como Aníbal y Ananías. En el Antiguo Testamento lleva este nombre la madre de Samuel. Variante: Neina, Ninoshka.