Melisa procede directamente del griego mélissa, que quiere decir "abeja". En una interpretación un poco más libre diríamos que es aquella dulce y melodiosa, ya que está emparentada con el concepto de "miel". Melisa fue la ninfa, en la mitología griega, que descubrió la miel. Una de las variantes masculinas, derivadas de la misma etimología es Melito.
Variantes: Melissa, Melyssa, Missie, Missy, Melika, Melita, Melitta, Melise, Mellisa, Melisse, Malissa, Melesa, Melessa.