Datos publicados en la revista Contemporary Pediatrics confirman que el porcentaje de adultos que usa homeopatía ha aumentado del 0,7% al 3,4% en menos de 7 años. Dentro de este crecimiento, se manifiesta un claro aumento en la utilización de esta medicina en lactantes y niños como alternativa a los antibióticos. ¿Cuáles son las ventajas de la homeopatía que justifican este incremento? ¿Es realmente eficaz?
¿Qué es la homeopatía?
La homeopatía es una medicina alternativa que se basa en administrar pequeñas dosis de sustancias medicamentosas para activar las propias defensas de nuestro organismo y llegar suavemente a la mejoría o curación de las enfermedades. Emplea remedios carentes de ingredientes químicamente activos. Los medicamentos provienen tanto de plantas como de animales y minerales.
Aunque esta técnica ya se usaba desde tiempos de Hipócrates, fue Samuel Hahnemann, quien, a finales del siglo XVIII, puso a punto la preparación y manera de administrar estos medicamentos
Los medicamentos homeopáticos, como cualquier otro medicamento, son prescritos por médicos y dispensados por farmacéuticos, con lo que no es una técnica de automedicación.
La legislación española regula los medicamentos homeopáticos a través de la Ley del Medicamento (25/1990) y el Real Decreto 2208/1994 sobre medicamentos y preparados homeopáticos de origen industrial.
¿Qué enfermedades puede tratar?
Las enfermedades por las que se acude más asiduamente a la consulta del médico homeópata son:
• Cefaleas, migrañas.
• Afecciones respiratorias de origen bacteriano, vírico o alérgico.
• Gripe.
• Afecciones del aparato digestivo: aftas, gastritis, úlceras, colitis ulcerosa, diarreas, estreñimiento, cólicos del lactante, etc.
• Trastornos cardiocirculatorios: hipertensión arterial, varices, úlceras, hemorroides, síndrome de Raynaud.
• Enfermedades reumáticas.
• Trastornos ginecológicos: dismenorreas, síndrome premenstrual, alteraciones del ciclo menstrual, menopausia.
• Cistitis tanto agudas como de repetición. Problemas prostáticos, problemas urológicos.
• Alteraciones dermatológicas: eczemas, urticarias, alergias solares, acné, forúnculos de repetición, herpes simple y zoster, psoriasis, verrugas.
• Problemas oftalmológicos.
• Ansiedad, angustia, estrés, depresión, insomnio.
• Cansancio, anemia, falta de energía.
Los límites para el tratamiento homeopático son las enfermedades genéticas, las carenciales y los procesos quirúrgicos, en los que no pueden servir de curación pero sí ayudar al organismo a reaccionar y responder mejor al tratamiento convencional.
Resistencia a los antibióticos
Cuando las bacterias son expuestas varias veces a los mismos antibióticos, éstos terminan por no ser eficaces y no las pueden combatir. Los antibióticos matan muchas bacterias, pero normalmente no a todas. Las que quedan después de terminar de tomar el antibiótico son lo suficientemente fuertes para resistirlo en el futuro, con lo que éste se vuelve ineficaz y la infección en vez de mejorar, empeora.
Esta resistencia cada vez es más común, por eso no hay que abusar del uso de los antibióticos y nunca auto medicarse. Este hecho ha contribuido al incremento de las medicinas alternativas, como la acupuntura y la homeopatía, y a la reticencia de los médicos a recetar antibióticos, dejándolos sólo para cuando es imprescindible.
¿Cómo se realiza el tratamiento homeopático?
Lo primero es acudir a un médico homeópata, que será quién decida al tratamiento a seguir. El médico realizará una extensa entrevista y una evaluación acerca de muchos aspectos relacionados con el niño: los problemas de salud que haya tenido, el histórico clínico familiar, los patrones de sueño, preferencias alimentarias, temperamento y pautas conductuales. A partir de estos datos determinará el tratamiento.
La forma de presentación más habitual del medicamento homeopático son los gránulos y los glóbulos, pequeñas esferas que contienen la sustancia medicamentosa y se deshacen en la boca sin tragarlos ni masticarlos.
En lactantes y en niños menores de 2 años, es aconsejable utilizar la homeopatía en glóbulos para que lo chupen o que lo tomen disuelto en agua, en el biberón o en la leche. Las gotas homeopáticas son más indicadas para los niños mayores de 2 años, en agua, leche o zumo, debido a su contenido alcohólico de 45º.
Estos medicamentos, en España, no están cubiertos por la Seguridad Social, por lo que el paciente debe pagar el importe íntegro de la medicina.
Ventajas de la homeopatía
1- Es segura. No presenta efectos adversos. Los medicamentos homeopáticos son preparados a base de hierbas, algunos minerales y una baja dosis de sustancias del reino animal. Son medicinas que no afectan a la digestión, no bajan las defensas, no producen alergias y, por lo general, no producen daño alguno a los niños, aunque se los demos por un tiempo prolongado.
2- Es efectiva y rápida. Los homeópatas observan que la medicina homeopática responde muy rápidamente a los tratamientos. Es una medicina efectiva para prácticamente todos los tipos de afecciones frecuentes, como la fiebre, resfriado, tos, diarrea…
3- Es natural con base científica. La homeopatía está basada en el principio natural de curación "lo similar cura lo similar".
4- Fortalece las defensas de los niños. Las infecciones infantiles aparecen muchas veces debido a las bajas defensas de los niños. Los tratamientos homeopáticos actúan a un nivel profundo, en la raíz de la enfermedad, llevando asociado un aumento en las defensas. Debido a que la homeopatía mejora la resistencia de los niños éstos dejan de estar enfermos con tanta frecuencia.
5- Es agradable para los niños. El sabor de los glóbulos homeopáticos es dulce, lo que les hace más agradables y mejor aceptados por los niños. Su absorción es rápida e instantánea. Se disuelve rápidamente en agua, en la leche o en zumos. Por lo tanto, son medicinas que no causan náuseas ni dolores en el estómago. Si se siguen las orientaciones médicas, la homeopatía puede ser una gran aliada en el desarrollo de una infancia saludable y resistente a las enfermedades.
¿Es realmente eficaz?
Contestar a esta pregunta no es fácil, ya que al ser una medicina alternativa, tiene detractores y defensores. Para algunos no es más que un cuento que funciona a veces por la propia sugestión del paciente. No obstante, es difícil de sostener la “teoría del efecto placebo”, ya que la homeopatía funciona en bebés, demasiado pequeños para sugestionarse.
Para otros, es una realidad científica que se puede probar que funciona. Lo cierto es que la mayoría de las personas que han recibido un tratamiento homeopático están satisfechas con él y consiguieron la curación. De los consultados en la web www.todopapas.com un 33,9% la utilizaría como complemento a la medicina convencional, un 22,6% confía más en la homeopatía, un 21,7% la usaría sólo como medida alternativa y otro 21,7% nunca la utilizaría. Esto demuestra el aumento de la confianza de la gente en esta medicina alternativa.
El hecho es que no hay estudios científicos serios sobre qué porcentajes de pacientes, de los que han llevado tratamiento homeopático, han sanado; ni estudios epidemiológicos que demuestren su eficacia, aunque tampoco se ha demostrado lo contrario.
Tanto es así, que en el etiquetado de los medicamentos homeopáticos se explicita: Medicamento Homeopático-Sin indicaciones terapéuticas aprobadas, con lo que la legislación los sitúa a medio camino entre los medicamentos y los productos cosméticos.
Otra cuestión que no se debe olvidar es la postura de la industria farmacéutica, poco interesada en promover investigaciones homeopáticas que puedan arrojar resultados positivos y restarles beneficios, pues en muchos casos los remedios de la homeopatía son más económicos que los “tradicionales”.
Aún así, el mercado de productos homeopáticos crece sin cesar. Se calcula que unos 4.000 médicos en España los prescriben y que algunos seguros privados están planteando la inclusión de la homeopatía entre sus prestaciones debido a la creciente demanda entre sus asegurados. De hecho, más de 300 millones de pacientes en el mundo confían en la homeopatía.
Fuente: Dra. Concepción Calleja, directora de la web www.homeopatía.net. Revista Mundo Nuevo, nov/dic 2004.
Redacción: Irene García.