Sin embargo, tampoco hay que entrar en detalles y explicaciones complicadas, al fin y al cabo, es solo un niño. A él no le interesa saber por qué la crisis internacional ha hecho que despidan a su papá, o cómo el espermatozoide recorre la trompa de Falopio hasta dar con el óvulo. Olvídate de hablarle como a una persona mayor y utiliza un lenguaje sencillo y accesible para él.
Tampoco debes engañarle o falsear la verdad. Si su mascota se ha muerto y en vez de decirle eso le cuentas que lo habéis llevado a una granja especial para animales, no sabrá enfrentarse al hecho de que los seres vivos mueren. Aunque a nadie le guste la idea de la muerte, es necesario que los niños sean capaces de aceptar la realidad, para así no tener traumas ni miedo a lo que pueda pasar.
Nunca dramaticéis delante de él. Por muy duro que sea el trámite por el que estáis pasando, si os ve llorar y destrozados, le será muy difícil afrontarlo. Sus padres son sus héroes, si ellos tienen miedo, ¿cómo no lo va a tener él?