A partir de esta edad, tu niño va dejando de ser un bebé y puede parecer más pacífico que en los meses anteriores. Es mucho más independiente y disfruta de la compañía de otros niños. La transición del juego paralelo al cooperativo se produce poco a poco, aunque aún necesitará tu ayuda para controlar sus sentimientos cuando surja un desacuerdo con un compañero de juegos.
El mayor cambio que percibirás durante este año será la supremacía de la imaginación e inventiva en los juegos de tu hijo. Su cerebro se ha desarrollado hasta la etapa en la que posee la capacidad de asimilar más de una perspectiva o punto de vista, lo que significa que el juego cooperativo con otras personas le resultará mucho más sencillo.
Otras características del juego a partir de los 3 años son:
- El juego simbólico o de actuar aumenta; ya no necesita un coche de verdad para que se crea que está en un automóvil.
- Durante esta etapa, no hay que obligar al niño a ver la realidad. Es una época mágica en la que los cuentos cobran vida y los personajes de dibujos animados existen.
- Es también la época de los miedos y de las pesadillas, y los niños se enfrentan a ellas inventando un amigo imaginario.
- La lógica infantil también funciona de forma diferente. Por ejemplo, si juegan a los bolos, los pondrán lo más lejos posible para que el juego dure más, y no los acercará para ganar.
- Los niños necesitan desarrollar su imaginación y aprender nuevos conocimientos. Les encanta, además, relacionarse con otros para jugar, por lo que los juegos más adecuados serán aquellos que permitan disfrutar a varios niños, favoreciendo los aspectos mencionados.