Los niños desarrollan el sentido del gusto a medida que van cumpliendo años. Por eso es muy importante introducirles en el mundo de los sabores, muy necesario si queremos que sepan comer de todo. Con estos sencillos y apetitosos juegos tus hijos aprenderán jugando.
De 6 a 12 meses
Coloca a tu bebé en la trona y ofrécele una manzana roja lavada. Permítele explorar mientras la coge, se la mete en la boca, la chupa... Repite la operación con una manzana verde y después con una amarilla. Después preséntasela en trozos y nombra cada color mientras la saborea. Descubrirá los diferentes sabores que puede tener una misma fruta, en función de su color.
Prueba también… con trozos de plátano, de zanahoria, albaricoque. ¡Déjale explorar cada fruta y hortaliza!
De 2 a 4 años
Pon una muestra de varios platos que le gusten a tu hijo (flan, queso, zumo de limón, jamón, chocolate, etc.). Véndale los ojos y ofrécele una cucharada de uno de los platos. Tendrá que decir si es dulce, salado, amargo, ácido, picante… Le servirá para aprender a asociar un nombre y un adjetivo a cada sensación.
De 4 a 6 años
Coloca varios vasos en una mesa. Llénalos con diferentes líquidos (zumo de naranja, batido de fresa, leche, chocolate, agua, refresco de limón…) y añade a cada uno unas gotas de colorante alimenticio diferente, de modo que el líquido presente un color distinto al original. El niño tendrá que probar cada bebida, describir a qué sabe y finalmente averiguar de qué líquido se trata. Con ello comprobará que la vista le puede engañar y por lo tanto a confiar más en su olfato y su gusto. También le será útil para desarrollar su vocabulario y aprender a definir las sensaciones.