Ser sociable desde su más tierna infancia ayudará a tu hijo a tener una vida social activa en un futuro lo que mejora tanto la seguridad como la autoestima. Así, los padres prefieren tener hijos abiertos y que jueguen con muchos niños… aunque hasta el pequeño más extrovertido se esconde alguna vez detrás de las faldas de su madre o llora por no querer compartir su juguete favorito; ten paciencia y foméntale siguiendo estos consejos:
1. Predica con el ejemplo. Si quieres un hijo sociable y con muchos amigos, que vea en casa ese ambiente; sed padres animados, sonrientes, abiertos…
2. Cuando son pequeños, que te escuchen llamar amigo a tus amigos: “Hoy viene a casa Luis, el amigo de papá. Con sus hijos Javier y María, tus amigos”. Tan simple como suena. Le ayudarás a identificar el concepto de amistad y a comprender por qué lo valoras tanto.
3. Aunque creas que no tiene nada que ver, prestando atención a tu hijo, ayudas a que sea una persona más sociable y abierta. Tan sólo un ejemplo: Si estás ocupado y te está pidiendo, no le ignores; mírale a los ojos y explícale que cuando acabes lo que estás haciendo le atenderás a él. Así, se sentirá importante para ti y por lo tanto también para los demás, lo que favorece su socialización.
4. Invitad a vuestros amigos con sus hijos a merendar o a pasar la tarde en casa.
5. Cuando haya más niños en casa no optes por la opción cómoda: encender la tele. Mejor dales lápices de colores, plastilina o ropa para que se disfracen y así fomentarás su imaginación, su creatividad y fortalecerás los lazos entre los pequeños. ¡Compartir diversión une mucho más que una pantalla de televisión!
6. A menos que haya peligro de que se hagan daño no intervengas en sus juegos o en sus posibles diferencias. Es mejor que aprendan a resolver sus pequeños conflictos entre ellos.