Cuando llega el invierno, muchas embarazadas se plantean la posibilidad de vacunarse contra la gripe, pero a otras les da miedo (mucho más a raíz de la polémica que hubo hace dos años con la vacuna de la Gripe A); pero debes saber que la vacuna antigripal sí está recomendada para las embarazadas, de hecho, lo normal es que tu obstetra sea quien te la aconseje para evitar complicaciones que deriven en enfermedades como la neumonía.
En cuanto a otras vacunas, lo normal es que una persona adulta esté al día en su calendario vacunal y no necesite ninguna inoculación extra. Sin embargo, existen algunas que se inyectan en ciertas ocasiones ante posible riesgo de contagio, como la vacuna contra la hepatitis A y B, neumococo (neumonía) y meningococo (meningitis) si la embarazada ha estado en contacto con una persona enferma de alguna de estas enfermedades; o la vacuna antitetánica si la gestante vive en una zona rural en contacto constante con la bacteria del tétanos. En este caso la vacuna sería necesaria porque es una enfermedad muy peligrosa que ataca al neonato desde el vientre materno.