Durante los meses de embarazo, el riesgo de desarrollar celulitis (de la que son víctimas el 90% de las mujeres) aumenta considerablemente debido a que el incremento de la acción de las hormonas incide directamente en la acumulación de grasa y la retención de líquidos. A este ya por sí mismo inconveniente, se une que en este periodo, la mayoría de los ginecólogos prohíben el uso de productos anticelulíticos, por lo que la mejor solución para combatir el problema será realizar ejercicio y controlar la alimentación
Tan pronto como los rayos de sol calientan los últimos días de primavera, las prendas de verano hacen su aparición en nuestros armarios y los jerséis dan paso a los tirantes, los pantalones largos a los shorts, y las botas a las sandalias. Lo que irremediablemente evidencia el pálido y antiestético color de nuestra piel oculta durante meses bajo capas y capas de ropa. Nuestro impaciente deseo de tomar el sol de inmediato puede acarrear graves consecuencias. Si además estás embarazada el riesgo se multiplica
¡Por fin has dado a luz! Tras comprobar, eso sí, que todas las maravillas del embarazo tienen tanto de realidad como la leyenda del canto de las sirenas. Pero ya tienes a tu hijo en brazos, disfrutas de su mirada inocente, su olor a bebé, sus divertidos gorjeos… ¡Un momento! Espera… ¿Qué es eso que me tira? ¡Los puntos de la episiotomía! Si pensabas que las molestias y las pequeñas dolencias consecuencia de la gestación se quedarían en el paritorio te has equivocado. El parto trae consigo otras “lindezas” que refuerzan la idea de la existencia del instinto maternal porque de otro modo no entiendes cómo la raza humana no se ha extinguido aún. Así que prepárate, después de la llegada del bebé, experimentarás algunos cambios – tanto físicos como emocionales. La episiotomía, la cicatriz de la cesárea, la hinchazón del pecho… Te mostramos algunos remedios para aliviar estos pequeños incordios postnatales
Uno de los miedos más comunes es el que tenemos ante lo desconocido; y para las madres primerizas, nada más desconocido –y atemorizante- que el momento de dar a luz. Tener toda la información necesaria sobre lo que va a ocurrir en el parto es la herramienta esencial para combatir este miedo. La tranquilidad en ese momento ayudará a romper el círculo vicioso ansiedad- dolor- mayor ansiedad
Si has pasado de la semana 40 y no hay indicios de que vayas a dar a luz en breve, los nervios, las molestias, el estrés… empezarán a volverte loca. Aparte de los trucos caseros para provocar el parto (hacer el amor, la comida picante, el ejercicio) el médico puede tomar la decisión de inducirlo mediante fármacos, la rotura de membranas o la maduración cervical. De una forma u otra, tranquila, que tu bebé acabará naciendo