Definición:
Infección crónica del hueso. Puede afectar cualquier hueso de la anatomía y producirse por una puerta de entrada local (fractura expuesta, infección de partes blandas), o por bacterias que circulan a través de la sangre (brucelosis, tuberculosis, etc.).
Tratamiento:
Se suministran antibióticos para destruir las bacterias que están causando la infección. Para las infecciones que no desaparecen, es posible que se necesite la cirugía para extirpar el tejido óseo muerto y el espacio que deja dicho tejido óseo que fue removido puede llenarse con injerto óseo o rellenarse con material para estimular el crecimiento de tejido óseo nuevo.
Síntomas:
Dolor en el hueso Hinchazón local, enrojecimiento y calor Fiebre Náuseas Malestar general, inquietud, sensación de enfermedad (malestar) Drenaje de pus a través de la piel (en la osteomielitis crónica)