Definición:
Se trata de una prueba que se realiza en la etapa final de la gestación (a partir de la semana 36) y permite determinar el estado del feto a partir del color del líquido amniótico.
Tratamiento:
Consiste en la introducción a través del cuello del útero de un tubo metálico provisto de una luz. No supone apenas riesgo, aunque siempre existe una pequeñísima posibilidad de rotura de membranas al introducir el tubo, o de infección amniótica.
Síntomas:
Ninguno.