Tratamiento: 1. Control del ambiente, desalergenización (o evitación de los alergenos responsables) y evitación de factores desencadenantes (mascotas, olores fuertes).
2. Medicamentos: Existe una gran cantidad de medicamentos muy eficaces para el control de la enfermedad, aunque ninguno de ellos consigue la curación definitiva de la misma. Unos medicamentos sirven para relajar la musculatura y los bronquios, otros, para reducir la inflamación y producción de moco. Incluso algunos tratan el fondo de la enfermedad.
3. Vacunas antialérgicas: Para pacientes con asma debida a alergia a ácaros, pólenes, hongos y epitelios de animales. Las vacunas son más eficaces cuando existe alergia a uno o a pocos alérgenos y cuando la enfermedad no se ha complicado. No están exentas de riesgo, por lo que deben ser administradas por personas expertas. |