LOS SUPERLECTORES
Existía en otro mundo un lugar en el que vivía un fantasmita muy simpático y sobretodo muy curioso, por eso le llamaban Curi. Le gustaba mucho jugar a dar sustos con sus amigos los demás fantasmas, y jugar en los parques, pero también le gustaba mucho investigar.
Una noche, Curi estaba muy aburrido en su casa, nadie quería jugar con él porque estaban muy cansados, así que decidió salir a dar un paseo por otros mundos, y así lo hizo. Casi todo el mundo estaba durmiendo o viendo la tele, pero eso ya no era nada divertido, cansado de andar por ahí, de repente, descubrió una tenue lucecilla en una ventana ¿qué será? y fue a ver que era.
Miró por la ventana, pero no veía muy bien lo que era, así que se hizo invisible y atravesó la pared. Era la habitación de un niño, allí estaba en su cama, pero no dormía, sino que en el cabecero de su cama tenía una lamparilla que enfocaba un objeto, era un libro, y se estaba riendo.
De repente, el niño paró de leer; se dio cuenta de que habían alguien en su habitación, era un fantasma... Curi le dijo al niño que no se asustara que solo quería saber que era eso tan divertido que hacía.
Entonces el niño, que se llamaba Ander le explicó que le encantaba leer porque cada libro era una nueva aventura, que gracias a los libros había conocido a piratas con los que buscó tesoros perdidos, también dinosaurios y hizo un safari con leones, tigres y jirafas. Pero no solo eso, vivió aventuras con fantasmas en castillos encantados,corrió carreras de coches de formula 1, conoció a brujas, príncipes y princesas y muchos monstruos. Cada libro que leía era una aventura diferente.
Curi quedó maravillado y quería muchos libros, muchas aventuras, pero no sabía dónde conseguirlos ya que los fantasmas no tenían dinero para comprar. Ander le dijo que podía ir a la biblioteca, era una gran sala llena de libros y te los podías llevar a casa leerlos y después los devolvías. Al día siguiente por la tarde después del cole irían juntos a la biblioteca.
Así hicieron pero no solo una tarde sino durante todas las tardes de primavera, de verano, otoño, incluso en invierno. Curi y Ander eran grandes amigos y leían mucho juntos y se explicaban las historias entre ellos.
Una tarde de lluvia, que además hacía mucho frío, los amigos estaban en la habitación y no podían salir a la biblioteca, todos los libros que tenían ya se los habían leído así que no sabían que hacer hasta que Ander tubo una idea, porque no escribían sus propios cuentos, podías ser muy divertido, podrían hacerlo eligiendo los personajes, las aventuras... a partir de sus nombre, y probaron
C amiones
U sar
R uedas
I sla
Curi escribiría un cuento de camiones que tenían que usar sus grandes ruedas para llegar a una isla en busca de un tesoro...
A yudar
N iño
D uendes
E lfos
R eino
Ander escribiría sobre un niño que tenía que ayudar a los duendes ya a los elfos a salvar su reino de unos trols muy peligroso...
Así se lo pasaron muy bien y decidieron ponerles dibujos a algunas de sus historias, algunos eran muy divertidos, otros eran tristes, otros de miedo. Colocaban los sus cuentos en unas estantería de la habitación de Ander y poco a poco divirtiéndose fueron creando su propia biblioteca, por supuesto si quieres que te dejen un cuento solo se lo tienes que pedir y ellos te lo dejarán.
Maribel Martos |