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Los gnomos matematicos

Los Gnomos Matemáticos

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Enviado por ja2zaks2 Ponte en contacto con el/ella

Los Gnomos Matemáticos
Categoria: Clásicos edad: 2 a 4 años Finalidad: Aprender los números Fecha: 2010-10-21 01:10:14

Erase una vez, en el más profundo y oscuro rincón de la tierra, donde vivía un clan de cuatro enanos codiciosos. El primero era tan azul como el cielo nítido y claro. El segundo era como el reflejo de una manzana roja en otoño. El tercero era tan amarillo como el sol y el cuarto era más verde que una brizna de hierba.


Los gnomos son gente curiosa. Viven en las profundidades de la Tierra,  donde construyen  ciudades ocultas para guardar grandes tesoros. Por supuesto que ya  lo sabías, pero estos gnomos son especialmente curiosos. No contentos con trabajar con sus compañeros, los otros habitantes de la Tierra, querían hacer algo especial y crear el mayor tesoro que el mundo jamás hubiera conocido. Así que estos cuatro gnomos miserables, cavaron y excavaron un  túnel hasta llegar al centro de la tierra, donde creían  que su tesoro quedaría bien protegido.

Pasaron días,  semanas y meses y los cuatro gnomos se dieron cuenta de que no tenían otra cosa que hacer en todo el día que contar y clasificar, los  montones y montones de joyas que guardaban.  Y así, no pasó mucho tiempo antes de los gnomos comenzaran a discutir sobre el verdadero dueño del tesoro.


"Es todo mío!" chilló el pequeño gnomo amarillo, al tiempo que cogía grandes puñados de gemas de todos los colores del arco iris. "Yo soy el que encontró el camino hacia el centro de la tierra. Las joyas me pertenecen."

Después de muchos días de discusiones y peleas, cada uno de los gnomos habían argumentado con claridad, por qué cada uno de ellos pensaba que era el propietario legítimo del tesoro, hasta que el gnomo rojo ofreció una solución.

"Tal vez, si dividimos las gemas de igual manera entre nosotros " tímidamente sugirió. (Gracias al gran sentido común que poseía, se dio cuenta de que la única manera de recobrar la paz y la tranquilidad en su hogar subterráneo era compartir el tesoro por igual.)

"Pero ¿cómo podemos saber si hemos dividido el tesoro correctamente?" preguntó el gnomo verde.

Los gnomos se quedaron  en silencio, cada uno tratando de pensar en una manera de estar absolutamente seguro de que su montón de joyas era igual a los montones de los otros gnomos.

 Después de lo que parecieron horas y horas, el gnomo amarillo sugirió regresar a la superficie de la Tierra, a través de los enmarañados túneles que habían excavado, en busca de alguien con la sabiduría suficiente para ayudarles a  resolver su problema. Los otros aceptaron a regañadientes, y  así pronto emprendieron el camino.

 Los gnomos se abrieron paso a través del túnel que les condujo a un hueco secreto dentro de un hermoso y  viejo árbol, y así,  según salían a la superficie, se tropezaron con uno de los pies del árbol. Miraron a su alrededor con la esperanza de encontrar a alguien, que les indicara donde podían encontrar la morada de un ser sabio que les ofrecería una solución a su problema. De repente, un gran destello llamó la atención del gnomo verde.

    "¿Qué es eso?" - susurró.

Los gnomos se volvieron y juntos descubrieron un montón de las piedras preciosas más bonitas que jamás hubieran visto sus ojos.

"Son mías!" -gritó el gnomo verde. "Yo las he visto primero!"

Antes de que tuviera la oportunidad de sumergirse en la pila de piedras preciosas, el gnomo rojo levantó su pequeña mano y le interrumpió: "Vamos a contar las gemas, con la ayuda de las ramas de este árbol,  y así las podremos compartir. Sin duda este es un gran tesoro que debemos guardar con mucho cuidado”. Y a continuación arrancó una rama del árbol que tenían sobre ellos.

 "Huuuummmphh!"

"¿Qué ha sido eso?" preguntó el gnomo azul.

 Los otros gnomos ignoraron el profundo sonido y procedieron a contar las gemas

Después de  repartir las gemas por el suelo, los gnomos colocaron la rama junto a la primera piedra. Rompieron la rama en dos, y colocaron el nuevo trozo junto a la segunda gema. Al lado de la tercera piedra situaron el trozo de rama que obtuvieron al romper una de las dos ramas anteriores, y así vieron que tenían tres gemas y tres palos. A continuación, separaron una cuarta gema, pero cada ver era más complicado partir los pequeños palos en palos mas pequeños aun.

"Por qué no utilizamos dos  de  los trozos de rama para hacer la forma de la letra V, como la “V” que aparece entre el dedo gordo y el resto de los dedos cuando levantamos las manos. Eso nos ayudará a recordar el número cinco" sugirió uno de los gnomos.

Al colocar uno de los palos antes de la figura “V”  (cinco) que ya habían creado, los gnomos obtuvieron un “IV” (cuatro).

"Uno antes del cinco es cuatro."

Los gnomos continuaron contando las joyas de esta manera. Si a la Forma “V” que representa cinco, le añades un palo obtenemos “VI” que son seis.

"Uno después de cinco es seis." Los gnomos se sentían muy orgullosos de su descubrimiento.

Al coger la séptima gema, decidieron romper el palo por  la mitad para hacer un siete.

Y luego lo volvieron a romper en un trozo más pequeño aun, para poder contar ocho gemas.

    "Esto se está complicando de nuevo", suspiró el gnomo rojo. "¿Qué podemos hacer para contar tantas piedras preciosas?

     "Ya lo sé", se jactó el codicioso gnomo amarillo " Hagamos una “X”  cruzando dos palos, como cuando cruzamos dos brazos sobre nuestro pecho. Esto nos ayudará a recordar  que las joyas son todas mías !"

A los otros tres no les gustó nada esta solución, pero como no pudieron aportar ninguna otra,  acordaron hacerlo como decía el gnomo amarillo. Y así fue , como descubrieron que si se cruzan las dos manos, se pueden contaron diez dedos. Decidieron reorganizar los palos en forma de V  para formar una X.

    "Uno antes de diez es nueve", dijo el gnomo amarillo.

Una vez más los gnomos siguieron moviendo las gemas y contando. La forma X representaba diez  gemas,  y después añadieron un palo delante de la X

    "Un palo después de diez, son once. Y dos después de diez son doce."

Los gnomos estaban cansados y se sentaron a descansar.

 "Tenemos tantas gemas que contar aun. Vamos a necesitar otra rama", anunció el gnomo amarillo.

Y así fue como levantó  el brazo para arrancar otra rama del árbol... "Huuuummmphh!" …entonces una enorme mano leñosa se abalanzó  sobre él y lo lanzó al aire, y voló muy lejos, por encima de la copa de los grandes árboles del bosque...

Y colorín clorado…



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