habia una vez un granjero que quiso hacer un concurso entre su perro y su conejo, y haciendo un agujero en uno de sus grandes prados, escondió en él una zanahoria y un hueso, para ver quién los encontraba antes. El conejo, muy alegre y optimista, se lanzó a buscar la zanahoria, cavando aquí y allá, totalmente convencido de que la encontraba. El perro, sin embargo, era muy pesimista, y tras husmear un poco, se tiró al suelo y comenzó a lamentearse de lo dificil que era aquello, de lo grande que era el campo.....Durante todo el dia el conejo cavó y cuando el perro veía que no encontraba nada más pesimista se volvía. El conejo por el contrario pensaba que ya le quedaba un agujero menos para encontrarlo. Y resultó que cuando no quedaba que cavar, el conejo hizo un túnel hasta llegar bajo el pero, dónde encontró a la zanahoria y al hueso.
Así el perro perdió sólo por su pesimismo, cuando gracias a su instinto, había encontrado el sitio a la primera.