Como recién estrenado padre habrás recibido consejos de todo el mundo acerca de cómo cuidar a tu bebé. Desde cómo dormirle por la noche, hasta cuándo necesitará su primer par de zapatos. Sin embargo ese aluvión de consejos no siempre es productivo. Demasiada información sobre lo que debe y no debe hacerse puede confundirte. En muchos casos seguir los propios instintos puede ser el mejor camino. Desde cómo tratar su cordón umbilical hasta la conveniencia del chupete, te damos la respuesta a las 10 preocupaciones más frecuentes que suelen rondar la mente de los padres con la llegada de su primer bebé
1. Tiene marcas en la piel ¿es grave?
Muchos bebés presentan marcas de nacimiento, pero la mayoría desaparecen en unos pocos meses. Otras como los hemangiomas, pueden permanecer más tiempo y tardar varios años en desaparecer. El hemangioma comúnmente reconocido es una lesión cutánea visible de color rojo que puede aparecer de forma superficial o a un nivel más profundo.
El bebé también puede presentar unas diminutas manchas en la nariz, llamadas manchas de leche, que sólo permanecerán un par de días. Otra de las afecciones cutáneas es la urticaria del neonato, un sarpullido parecido a una urticaria, que durará unos pocos días.
2. Mi bebé no para de llorar ¿tendrá cólicos?
No se sabe a ciencia cierta el origen de este comportamiento y suelen diagnosticarse cuando se han descartado todas las posibles dolencias. Lo más común es que los niños tengan cólicos al final de la tarde o la noche, entre las tres semanas de vida y los tres meses. Puede que estire las piernas o arquee la espalda como si sufriera algún dolor abdominal y se caracterizan por un llanto intenso y prolongado, imposible de consolar, y que pueden durar alrededor de tres horas, lo que resulta bastante irritante. Sin embargo no hay otro remedio que esperar y tratar de calmarle. Intenta tumbarle boca abajo sobre tu regazo, sujetándole la cabeza y masajea suavemente su espalda y sus piernas.
3. ¿Cómo puedo calmar a mi bebé si no para de llorar? ¿O debo dejarle hasta que cese?
A esta edad, no hay razón alguna para dejar a tu bebé llorar hasta que se canse. Todos los recién nacidos lloran cuando tienen hambre. Si crees que ya ha comido suficiente deja que chupe tu dedo o un chupete. Otras de las formas para afrontar su llanto pueden ser cambiarle los pañales, mecerle, dar un paseo con él en brazos o en un portabebés, cantarle o hablarle suavemente. Comprueba que no tenga frío o mucho calor. La mayoría de los bebés prefieren la regularidad en la alimentación y el sueño, procura respetar su rutina para que no ese altere.
4. ¿Mimaré a mi pequeña cogiéndola en brazos constantemente?
No, cogerla en brazos te ayudará a reforzar los vínculos con ella y confirmará que existe alguien que le reconforta cuando lo necesita. Después del primer mes tendrás que empezar a dejarle en su cuna o en el balancín para que aprenda a calmarse y dormirse por sí misma.
5. Le doy el pecho, ¿pero puedo alternarlo con leche de fórmula?
Lo aconsejable es darle el pecho exclusivamente al menos durante los primeros cuatro meses. De esta forma asegurarás las reservas de leche necesarias y tu bebé aprenderá a amamantar. Los beneficios de la leche materna son de sobra conocidos: le proporcionarán a tu recién nacido todos los nutrientes necesarios, además la leche contiene anticuerpos que fortalecen su sistema inmunitario. Por otro lado darle el pecho a tu bebé contribuirá a que pierdas peso y que tu útero involucione a su estado anterior. Transcurridos los primeros meses su padre o una cuidadora podrán encargarse de alimentarle con leche materna extraída o alternando con la de fórmula, según lo que prefieras. Pero no olvides que darle leche de fórmula con frecuencia reducirá tu producción de leche, ya que ésta es impulsada por la succión del bebé, por lo que si tienes pensado continuar dándole el pecho durante más tiempo opta por extraerte la leche.
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