Descubre cómo era, hace más de 50 siglos, el concepto de la familia y sus costumbres en cuanto al cuidado y educación de los hijos, de esta civilización milenaria, llena de enigmas y misterios.
¿Cómo era el hogar egipcio?
La familia representaba la unidad básica de esta civilización tan enigmática. Existía un núcleo muy cerrado formado por triadas familiares: padre, madre e hijo, aunque otros miembros más alejados -sobre todo femeninos- como hermanas viudas y solteras, podían convivir en el mismo hogar a pesar de las diminutas dimensiones que solían tener las casas egipcias. Pero, generalmente se iban vaciando a medida que los hijos crecían. Las hijas de las clases bajas, por ejemplo, al llegar a la edad adulta se marchaban a otros pueblos a servir en casas. El concepto de hogar familiar era, salvando algunas distancias y pese al tiempo transcurrido, bastante cercano al que tenemos en la actualidad. Los antiguos egipcios en cuanto se casaban se independizaban del hogar paterno y se iban a vivir a su propia casa, fundando su propia familia. Ya de recién casados querían tener hijos, los cuales eran muy deseados por los padres: eran la finalidad del matrimonio. Así, la mujer fértil era considerada una mujer de éxito, la estéril acudía a magos o a médicos para tratar de concebir y, cuando esto no ocurría, se permitía que el marido tuviese una amante para luego adoptar al hijo que naciera de esa relación, hijo que la esposa aceptaba como suyo. Respecto a las preferencias sexuales, las niñas eran tan queridas y deseadas como los niños; nunca se cometió el infanticidio femenino como ocurrió en civilizaciones como la griega o la romana. Una mujer podía dar a luz unos ocho hijos, entre los 14 y los 40 años de edad, de los cuales solían sobrevivir unos cuatro. Mientras el hombre de la clase baja y media se iba a trabajar al campo o se dedicaba al comercio, su mujer se quedaba cuidando de los hijos y dedicándose a los quehaceres de la casa como coser, moler grano, hacer pan, preparar la comida y organizar los banquetes de las fiestas. Era una mujer que se cuidaba, dando bastante importancia a su aspecto físico a pesar de estar la mayoría del tiempo en casa; le gustaba estar guapa, utilizaba maquillaje, se hacía distintos peinados y la de clase alta se adornaba con fabulosas joyas como collares largos y pulseras. Los niños pequeños solían ir desnudos, sobre todo los de clases menos acomodadas, utilizando la ropa cuando bajaba la temperatura, además hasta los diez años, iban con la cabeza rapada y un largo mechón de pelo que caía en el lado derecho.
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