Los hijos únicos tienen fama de ser caprichosos y egoístas. Pero poco a poco se está acabando con este tópico, ya que el hecho de no tener hermanos no determina por sí mismo que el niño vaya a ser más o menos consentido que otro que sí que los tenga. Todo depende de la educación que reciban de sus padres
Cada vez hay más hijos únicos. Los problemas para conciliar familia y trabajo, el dinero que cuesta mantener a un niño, el retraso a la hora de tener descendencia, etc. han contribuido a que cada vez sean más las familias que sólo tienen un hijo. En España, según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 2004, un 20% de familias tienen un solo hijo. En una sociedad como la española, con una de las tasas más bajas de natalidad del mundo, este porcentaje podría incluso ir en aumento.
Según se recoge en el informe TodoPapás, el 63’8% de las familias reconocen que el motivo para no tener más niños es estar satisfechos con el número que tienen. Un 14´68% considera que no puede compatibilizar su desarrollo profesional con la paternidad; un 14´4% dice que los hijos cuestan mucho dinero; un 4’89% explica que la razón es tener más tiempo para sí mismos; sólo un 1´75% achaca esta decisión a la peor relación con su pareja desde la llegada de los hijos, y con el porcentaje más bajo, un 0´46%, los que consideran que el motivo para no tener más niños es que las preocupaciones que traen no compensan tenerlos.
¿Cuál es la principal razón por la que no quieres tener más hijos?
1. Tener hijos cuesta mucho dinero: 14’4%
2. Las preocupaciones que traen los hijos no compensan tenerlos: 0’46%
3. No puedo compatibilizar mi desarrollo profesional con ser padre/madre: 14’68%
4. Estoy satisfecho con el número de hijos que tengo: 63’8%
5. Mi relación de pareja ha empeorado desde que tengo hijos: 1’75%
6. Quiero tener más tiempo para mi: 4’89%
En principio, a pesar de su mala fama, ser hijo único no determina en sí mismo ninguna ventaja ni tampoco ningún inconveniente. Todo depende del tipo de educación que reciben estos niños de sus progenitores. Para triunfar en la tarea, lo mejor es saber cuáles son los peligros que se corren.
Posibles riesgos
Son niños que en casa sólo se miran en el espejo de los mayores. Al no tener hermanos su relación con los padres y el mundo de los adultos es más estrecha, lo que les hace ser excesivamente maduros para su edad.
Si los padres son muy sobreprotectores, pueden llegar a ser muy retraídos y tímidos; incluso puede que tengan problemas para integrarse en los grupos. Los padres deben aprender a controlar el exceso de temor ya que podrían transmitir ese miedo a su hijo y no dejarle disfrutar de algunas actividades que podría vivir muy satisfactoriamente: irse de campamento, practicar deportes de aventura, etc. Ante este temor, intenta pensar en cosas positivas y delante de tu hijo evita repetir frases como "ve con cuidado", "vigila no te hagas daño", "no, que es peligroso".
Al no estar acostumbrados a competir con un hermano, pueden sentirse muy indefensos hacia los demás niños.
Los hijos únicos tampoco saben compartir espacios, juegos, o tomar decisiones junto con otros de igual edad. Todo es para él. Siempre es el mejor o el peor, pero en cualquier caso tiene asegurado el puesto de honor en el corazón de sus padres, que es lo más importante para un niño.
Ventajas
Ser hijo único puede tener grandes ventajas si sus padres saben evitar los riesgos antes descritos.
• Lógicamente, reciben más atención y se relacionan con los padres de manera exclusiva, lo que les aporta una gran seguridad. Eso evitará que conozca los celos, la envidia, el sentimiento de rechazo y otros muchos sentimientos propiciados por el roce entre hermanos.
• Habitualmente son niños muy maduros e inteligentes. El trato con adultos agilizará su desarrollo intelectual y emocional, porque tendrá modelos adultos que seguir.
• Al contrario de lo esperable, suelen compartir sus cosas, pues no tienen que defenderlas de los hermanos.
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