La llegada de un nuevo bebé a la familia es siempre motivo de alegría en todas las culturas. Pero, cada una tiene sus propias celebraciones, sus costumbres y sus ritos. ¿Quieres saber cuáles son, según las diferentes religiones?
PARA LOS MUSULMANES…
Una oración, el adhán En el Islam no existen celebraciones litúrgicas. Ni en el Corán ni en la Sunnah, las dos fuentes de referencia fundamentales que establecen la forma de vida islámica, hay ceremonias o escenificaciones religiosas ya sea en relación con los nacimientos, con los matrimonios o con los funerales. Lo que sí encontramos en la Sunnah del profeta es la recomendación de recitar el adhán, la llamada de oración en el oído del recién nacido. El sentido de esta oración, que puede ser recitada por la madre o por el padre del bebé, es sensibilizarlo, desde su llegada al mundo, a la adoración y a la revelación divina. Su traducción aproximada sería:
“Dios es el más grande. Testifico que no existe dios sino Allah. Testifico que Muhámmad es el mensajero de Allah. Venid prestos a la oración. Venid prestos a la prosperidad. Dios es el más grande. No hay dios sino Allah.”
Una costumbre, la aqiqa Respecto a la forma de celebración familiar y social del natalicio, depende mucho del ámbito cultural en el que se produce. Normalmente la familia sacrifica un animal como forma de agradecimiento a Dios; puede ser un cordero o un gallo, en función del nivel económico de la familia, y reparte la carne entre los familiares y amigos. Algunas veces se invita a los hermanos y vecinos a una comida con motivo del nacimiento. Esta costumbre islámica, denominada aqiqa, tiene, por ejemplo, una gran importancia en el ámbito social magrebí. En el Muwatta, compendio de Hadices del Imam Malik (Uno de los fundadores de las 4 escuelas jurídicas tradicionales, concretamente la que estuvo vigente en Al Ándalus y aún hoy en la mayoritaria en el Magreb) existen diferentes referencias a la aqiqa, como por ejemplo la siguiente (1): Malik dijo: “Lo que hacemos con respecto a la aqiqa es que si alguien hace una aqiqa por sus hijos, da una oveja tanto por los varones como por las hembras. La aqiqa no es obligatoria pero es conveniente hacerla, […]. Si alguien hace una aqiqa por sus hijos, se aplica la misma regla que para el resto de los animales de sacrificio: no deben usarse animales tuertos, depauperados, heridos o enfermos, y ni la carne ni la piel pueden ser vendidas. Se rompen los huesos y la familia come la carne y da parte de ella como sádaqa. No se unta al niño con la sangre.”
(1) (Imán Malik. Al Muwatta. Libro 26. La Aqiqa. Centro de Documentación y Publicaciones de Junta Islámica. Almodóvar del Río. 1999)
El Islam considera que todos los niños que nacen en la tierra nacen musulmanes, luego la educación recibida por parte de sus padres y educadores hace que sigan esa fe o cualquier otra, judía, católica, budista, etc. En sentido literal muslim (musulmán) quiere decir “aquel que se somete a lo real y único”. Islam, de la misma raíz que muslim, significa precisamente ese sometimiento o adecuación a lo real. Por este motivo no hay ninguna ceremonia por la que los padres se comprometan a educar a sus hijos en la fe musulmana, al igual que el momento de escoger el nombre del niño; los padres realizan esa decisión cuando ellos quieren, sin necesidad de realizar ninguna celebración.
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