| PARA LOS CATÓLICOS…
“Id, pues y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado” (Mateo 28, 19-20)
El Bautismo, una tradición del s.II La palabra Bautismo viene del griego “bapto” o “baptizo”, que significa lavar; idea esencial de este sacramento. Con la celebración del Bautismo se inicia al niño en la vida cristiana; al derramar agua sobre su cabeza pronunciando la invocación de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. El fruto de este sacramento representa una realidad muy rica para los católicos que llevan celebrándolo desde el siglo II. Comprende el perdón del pecado original y el nacimiento a una vida nueva, por la que el hombre es hecho hijo adoptivo del Padre, templo del Espíritu Santo y miembro de Cristo y de la Iglesia.
Los padres y los padrinos
Para que la gracia bautismal pueda desarrollarse es muy importante el papel de los padres, así como el del padrino y la madrina. Éstos deben ser sólidos creyentes dispuestos a educar al bautizado en la fe católica, ayudándole en su camino de la vida cristiana. Dios ha vinculado la salvación a recibir el Bautismo aunque ésta no queda reducida a los sacramentos. El sacerdote es la persona indicada para suministrar este sacramento sin embargo, en caso de necesidad, cualquier persona puede bautizar con tal de que tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia y que derrame agua sobre la cabeza del niño diciendo: “Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” En la Biblia, el libro santo de los cristianos, Jesús hace muchas referencias a la importancia que tienen los niños para él, hacia los que mostraba una infinita ternura y comprensión. Por eso, el cirio que se enciende durante el Bautismo significa que Cristo ha iluminado al recién nacido, convirtiéndole en “la luz del mundo”. La vestidura blanca simboliza que el niño ha resucitado con Cristo a una vida nueva. La celebración del Bautismo se cierra con una bendición solemne, que en el caso ser recién nacidos los bautizados, la de su madre ocupa un lugar especial.
FUENTES: Hashim Cabrera, director de la revista Verde Islam y consultor de la web www.islam.com. Moshe Bendaham, rabino de la Comunidad Judía de Madrid.
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