¿Cuándo se recomienda una cesárea? ¿Es peligrosa? ¿Por dónde cortan? ¿Queda una cicatriz muy grande? ¿Cuánto hay que esperar para volver a quedarse embarazada? Contestamos a éstas y otras preguntas que todas las mujeres embarazadas se plantean en algún momento de la gestación
En los últimos años, el número de cesáreas ha aumentado considerablemente en algunos países. Esta tendencia se explica por diferentes motivos: disminución de complicaciones, mejoramiento en los antibióticos, en las técnicas quirúrgicas y también por una creciente idea de que es la solución a todas las complicaciones de un parto (incluido el dolor), y a veces hasta por comodidad, tanto de la paciente como del médico.
Para Irene Juárez Pérez, matrona en el Hospital de Fuenlabrada, hay otras razones que han contribuido a este aumento: “Influye mucho el incremento de medicalización de los partos, porque cuanto más queremos controlar un parto normal, que se desarrollaría de forma espontánea por sí solo, más lo entorpecemos a veces. Cuando se quieren agilizar usando hormonas farmacológicas y/o técnicas invasivas que sólo favorecen al personal sanitario (roturas de bolsa prematura, encamamiento de la mujer para monitorización en fases tempranas del parto, alto número de inducciones, posturas rígidas a la hora del expulsivo…)”.
¿De dónde viene la palabra cesárea?
Hay varias respuestas a esta pregunta:
-El término podría derivarse del verbo latino caedere, 'cortar'.
-Otra posibilidad es que hubiera tomado su nombre del emperador romano Julio César, de quien se dice vino al mundo de esta manera. Históricamente es improbable, pero la leyenda ya se contaba en el siglo II d.C.
-También se habla de que la ley romana prescribía que este procedimiento debía llevarse a cabo al final del embarazo en una mujer moribunda con el fin de salvar al bebé. La ley se llamó lex caesarea, y este término puede ser el origen del nombre. -Aunque lo más probable es que sea una combinación de todo lo anterior.
¿Cuándo se practica una cesárea?
La cesárea puede ser de dos tipos: electiva (se planifica antes del parto por diferentes motivos) o de urgencia (se plantea durante el parto a raíz de algún problema).
Los principales motivos para realizar este tipo de operación de urgencia son:
• Anomalías del desarrollo del feto como hidrocefalia o espina bífida.
• Patrón de ritmo cardíaco anormal en el feto.
• Posición anómala del feto dentro del útero, como cruzado (transverso) o con las nalgas primero (posición de nalgas).
• Múltiples bebés dentro del útero (trillizos y algunos embarazos de gemelos).
• Enfermedad materna extrema, como enfermedad cardiaca, toxemia, pre-eclampsia o eclampsia.
• Infección activa de herpes genital.
• Infección materna de VIH.
• Cirugía uterina previa, que incluye miomectomía y cesáreas anteriores.
¿Cómo se realiza una cesárea?
Irene nos explica cómo es la secuencia de ingreso en una cesárea planificada: “Se ingresa el mismo día de la operación a las 8 de la mañana y la mujer debe seguir una dieta absoluta. Se confirman las diferentes pruebas (analítica del tercer trimestre extraída, ecografías, vitalidad fetal con ventana de RCTE…), así como que todos los consentimientos informados han sido cumplimentados. Después se prescribe a la madre antibioterapia profiláctica y se administran medicamentos para evitar una tromboembolia”.
Por lo general tu pareja puede permanecer contigo durante toda la preparación para la operación y también durante la cesárea en sí misma, salvo que sea una de urgencia. Se coloca un catéter en la vejiga, se higieniza la zona operatoria con antisépticos especiales y se cubre tu cuerpo con telas especialmente esterilizadas, una de las cuales cubre y separa en forma de telón la zona frente a tu cara para que no te impresione ver al equipo quirúrgico trabajando.
Una vez que la anestesia está actuando el cirujano realiza una incisión horizontal sobre la piel, justo por encima del hueso púbico. Los músculos abdominales no son cortados, pero se echan a un lado. Después de cortar cinco tejidos diferentes (piel, grasa subcutánea, aponeurosis muscular y peritoneo parietal), se alcanza la superficie del útero donde se realiza una incisión horizontal similar a la de la piel y se extrae al bebé a través de las incisiones, se corta el cordón y se entrega el niño a la comadrona. Mientras él es revisado, el cirujano completa la extracción de la placenta y membranas ovulares, revisa que todo esté bien y comienza a suturar todas las capas de tejidos que han sido cortadas. Durante esta etapa de la operación es normal sentir náuseas e incluso vomitar.
Si la cesárea es de urgencia, hay un par de diferencias. Una es que al ir todo mucho más deprisa, no da tiempo de poner analgesia espinal o epidural, por lo que se emplea anestesia general. La otra es que a veces, para acelerar el alumbramiento, se hace un corte vertical en el vientre en vez de horizontal. Esto último se intenta evitar, ya que es más fácil que estas incisiones cedan en gestaciones posteriores.
¿Cuánto dura la operación?
Desde que realizan la primera incisión hasta que el bebé ha nacido no pasan más de diez minutos. El proceso completo dura una hora más o menos, ya que se puede llegar a tardar 45 minutos en suturar la herida.
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