Como todas las modas norteamericanas, también la celebración del Baby Shower ha llegado a España y poco a poco se va haciendo más común. Esta fiesta, que se celebra en la recta final del embarazo, suele ser una reunión sólo de mujeres en la que se hacen regalos para el bebé a la futura mamá. ¿Quieres celebrar tu propia Baby Shower y no sabes cómo? Te damos unas cuantas ideas
¿Qué es el Baby Shower?
Es la última importación de la cultura anglosajona, una fiesta prenatal para celebrar la inminente llegada del bebé, en la que las amigas y familiares de la embarazada se reúnen para darle una serie de regalos prácticos a la futura mamá: cuna, moisés, sacaleches, cambia-pañales, etc. Todo lo necesario para el ajuar del pequeño.
Es una excusa para juntarse antes del nacimiento del niño y celebrar, si no se ha podido hacer antes, la llegada de un nuevo miembro a la familia.
Hasta hace poco era una fiesta de la que sólo teníamos conciencia por las series y películas norteamericanas. Pero poco a poco ha ido calando en la sociedad española y cada vez son más las embarazadas que la celebran. ¿Y por qué no? A la vez que te juntas con tus seres queridos, consigues regalitos muy prácticos para tu bebé. La combinación perfecta para cualquier fiesta.
Aunque a nosotros nos parezca una idea muy moderna, lo cierto es que hay antecedentes históricos antiquísimos e indicios de que muchas civilizaciones primitivas llevaban a cabo reuniones similares entre las mujeres emparentadas o afectivamente vinculadas. Se agrupaban en torno a la embarazada y entre risas y relatos, le enseñaban a transitar esos últimos días, a respirar, a parir, a cuidar del niño, a amamantarlo, etc.
¿Cómo organizarlo?
Normalmente, la organización viene a cargo de la madre o una de las hermanas de la embarazada. Si no pudiera ser el caso, alguna de sus mejores amigas; pero nunca la propia embarazada. Normalmente conlleva bastante preparación, por lo que conviene repartirse la tarea entre varias personas.
¿Dónde?
Lo mejor es buscar un lugar privado o a salvo de las miradas indiscretas, para estar más a gusto y poder dar rienda suelta a las risas y las bromas. Si no puede ser en el salón de una casa por problemas de espacio, se puede alquilar un club social o en un jardín privado (siempre que el tiempo lo permita).
¿A quién invitar?
Lo normal es invitar sólo a mujeres, y a las más allegadas: familiares cercanos, amigas íntimas, compañeras de trabajo con las que se tenga mucha relación… Pero también se puede celebrar un Baby Shower mixto e invitar al padre, al futuro abuelo, amigos y familiares, etc. Lo malo de esta opción es que la gente se sienta más incómoda a la hora de intervenir en los tradicionales juegos, sin los que la fiesta no sería tan divertida. Si piensas que la presencia masculina hará más difícil la participación, olvídalo; si, por el contrario, crees que los chicos colaborarán aún más entusiasmados, puede ser una idea divertida verlos tomar parte en juegos tradicionalmente “femeninos”. Las risas estarán aseguradas.
¿Cuándo?
Generalmente se realiza en el último mes de embarazo, siempre que no haya riesgo de que el parto se adelante y dé al traste con la fiesta. Busca un fin de semana hacia el 8º mes, mejor por la tarde, sobre las 18 horas, ya que por la noche la embarazada se encontrará más cansada.
Las invitaciones
En vez de llamar a cada invitado o mandarle un e-mail, es buena idea recuperar las antiguas tradiciones y preparar una invitación especial para ese día, que se pueda mandar por correo postal o dar en mano. La puedes preparar tú misma, decorándola con motivos infantiles (la típica cigüeña, un bebé) o encargarla en una tienda especializada. Mándalas con antelación, para que la gente tenga tiempo de organizarse y confirmar su asistencia.
Comida y bebida
Si la fiesta se celebra a la hora del café, lo mejor es preparar un pequeño buffet con té, café, refrescos, zumos, pasteles, pastas, bollitos… Una idea original es una fondue de chocolate, con frutas y bizcochos.
Si es un poco más tarde, prepara alimentos salados: pequeñas quiches, canapés, sándwiches, medias lunas… Todo que se pueda comer de un bocado y de pie, sin necesidad de usar platos ni cubiertos. También puedes mezclar ambas opciones y poner dulce y salado.
|