¿Cuáles son los principales motivos por los que llevamos a nuestros hijos a urgencias? Muchas veces, sobre todo en padres primerizos, no se sabe si es necesario acudir a urgencias, llamar a un médico de guardia o simplemente esperar a la consulta del pediatra. Para saber un poco más sobre este tema y cómo actuar, os presentamos las causas más comunes de ingresos de urgencia según la Asociación Española de Pediatría
1- Problemas respiratorios
Actualmente, es la causa principal de ingreso de niños pequeños en urgencias. Según un estudio de 2003, el 37% de los que acudieron a urgencias presentaban patologías respiratorias, las cuales se dividían en asma 38%; bronquitis, 9,8%; bronquiolitis, 12,6%; laringitis 1,4%; neumonía, 34,5%; varios, 3,7%.
Causas: La mayoría de estos problemas se deben al agravamiento de un resfriado, ya que los niños pequeños son más sensibles a cualquier enfermedad y suelen traer problemas añadidos. Además, los niños con padres fumadores presentan más posibilidades de tener problemas respiratorios (asma, bronquitis) que uno de padres no fumadores.
Tratamiento: Dependiendo de la enfermedad y del grado, se aplicará un tratamiento diferente.
2- Síndrome febril
Es la aparición de fiebre -por lo menos durante una semana- en un niño en el cual el interrogatorio y la exploración física minuciosa no revelan la causa probable del problema. El síndrome febril sin foco constituye el segundo motivo de consulta en pediatría, suele tener un inicio agudo y dura menos de 1 semana.
Causas: Pueden ser de origen biológico o de origen físico, infecciones, alergias…
Tratamiento: El tratamiento general incluye reposo en la cama en una habitación a 21º grados, evitar el exceso de ropa de abrigo, hidratación adecuada y dieta blanda.
3- Lesiones cutáneas
Según la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, durante el año 2005 las lesiones cutáneas fueron el tercer motivo de consulta más frecuente en el servicio de urgencias pediátricas. De éstas, las más comunes fueron: dermatitis atópica (35%), otras dermatitis eccematosas (8,1%) y escabiosis (8,1%).
Causas: En el caso de la dermatitis atópica, es un tipo de eccema muy común entre los niños muy pequeños que suele resolverse al llegar a los 36 meses. Es una reacción alérgica que produce una inflamación crónica que ocasiona picazón y descamación. Mientras que la escabiosis o sarna está causada por un pequeño parásito que se contagia a través del contacto con la piel.
Tratamiento: Depende del grado de las lesiones. En aquellas que no sean muy graves, el tratamiento incluye lociones calmantes, jabones suaves o vendajes húmedos. Si el eccema es más grave, se puede llegar a recurrir a esteroides tópicos (un tipo de corticoides). El tratamiento de la sarna se basa en la aplicación de cremas y lociones por todo el cuerpo.
4- Gastroenteritis
La mayoría de los casos de vómitos en la población infantil están provocados por una gastroenteritis. Estas infecciones no suelen durar mucho y son más molestas que peligrosas. Sin embargo, si un niño (especialmente un lactante) no puede tomar líquidos adecuadamente y, aparte de vómitos, tiene diarrea, podría deshidratarse.
Causas: Un virus que infecta el tubo digestivo.
Tratamiento: Normalmente se recomienda pasar un día o dos tomando sólo suero oral, y poco a poco ir introduciendo una dieta blanda y muchos líquidos (sobre todo agua con limón).
5- Traumatismos
Según un estudio de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP), de los menores de edad ingresados en urgencias por problemas traumatológicos, el 50% eran menores de 5 años. Los síntomas principales fueron traumatismo craneal, lesiones torácicas y traumatismo abdominal.
Causas: Lo más frecuente es la caída casual (30,7%), caída de altura (17,5%) y accidentes de tráfico y/o atropellos (12,9%).
Tratamientos: En la mayoría de los casos, con reposo y vigilancia se curan las lesiones, ya que no suele haber rotura de los huesos.
6- Heridas
Cuando se trata de niños tan pequeños, las magulladuras y los raspones están a la orden del día, así como las brechas. La mayoría de las veces con una limpieza adecuada y una tirita es suficiente, pero a veces es más grave. De los ingresados en 2004 por heridas, el 61% eran menores de 4 años. En el 90% de los casos, las heridas eran lineales y poco profundas. La localización más común fue la cara (73%).
Causas: Aunque es inevitable que los niños pequeños se hagan heridas, siempre hay algo que los padres pueden hacer para evitar los accidentes en la medida de lo posible. Algunos truquitos a seguir son utilizar cubre enchufes (según las encuestas un 43,3% de los padres indican tenerlos todos protegidos, el 36,7% tienen los más accesibles y el 18,4% no los tiene protegidos). También es importante la manera en la que los niños caminan por la calle, si van en el carrito sujetos o de la mano de un adulto (un 71% de los padres afirman hacerlo así), o si van de forma incorrecta.
Tratamiento: Según la gravedad del corte, se requerirá una sutura o un pegamento biológico.
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