Signos que indican la correcta alimentación del niño con la lactancia materna
Lo más objetivo es el peso. Durante los primeros 7 ó 10 días el niño puede perder hasta un 10% del peso al nacimiento pero tras este periodo debe ganar, como mínimo, 150 gramos a la semana. Para comprobar si está dentro de estos cánones, los controles de peso se deben hacer siempre a la misma hora y con la misma ropa, en farmacias y una vez por semana. Si el incremento es inferior a 150 gramos hay que consultar con el pediatra. Igualmente, nos indica que la lactancia está alimentando correctamente al bebé si: - La madre tiene y rebosa leche, mancha el camisón y se le notan los pechos llenos antes de cada toma. También es buen síntoma que cuando el niño empieza a succionar se vea la leche y mientras está mamando por un pecho, se escape leche por el otro. - El niño está tranquilo y saciado después de mamar; aguantando entre 2 horas y media y 3 horas hasta la siguiente toma. Si el niño llora mucho y pide cada 20-30 minutos o cada hora, hay que consultar cuanto antes con el pediatra. - Cuando el bebé está tomando el pecho, las deposiciones, que debe realizar aproximadamente después de cada toma, son líquidas de color amarillo y con grumos que flotan sobre el resto. Deben llenar un poco el pañal y tener un mínimo de consistencia. - En cuanto al pis, éste debe ser claro y pesar en los pañales. La postura en la cuna
El niño debe de estar en la cuna de lado o boca arriba, nunca boca abajo pero, para evitar que al regurgitar se atragante, se le debe poner una almohada o una toquilla debajo del colchón en un plano inclinado de 20-25º. Postura que se debe mantener en todos los sitios donde el niño reposa: la cuna, el moisés, la maxi-cosi, etc. durante los primeros 6 meses. Temperatura del bebé
La temperatura ideal para el ambiente del niño está entre los 20 y los 22ºC, y con algo de humedad que podemos conseguir colocando un recipiente de agua en su habitación. Además, no hay que abrigar al bebé en exceso; un 20% más que los adultos es lo justo y suficiente. Hay que recordar que las manos y los pies de los bebés siempre están fríos, por lo que al tomarles la temperatura debemos hacerlo en la cara del niño. |