En primer lugar hay que coger al bebé por la espalda, situándola paralela a la de la madre. Ésta tiene que estar sentada con la espalda recta y apoyada sobre el respaldo de una silla o de un sillón; sobre todo es fundamental que esté cómoda, sin tensiones musculares que puedan causar contracturas. Así, hay otras posiciones, como tumbada en la cama, que pueden servir siempre y cuando cumplan el requisito básico de comodidad para la mamá y el bebé.
Una vez cómodos e instalados, el niño tiene que ver con sus dos ojos el pecho de la madre y, al coger el pezón, estrujar la areola con la boca para estimular la producción de leche; en esta postura la nariz del niño se pega contra el pecho. Entonces, la madre debe separar el pecho con el dedo índice y medio de la mano contraria al pecho del que está comiendo, para que el niño, mientras deglute, respire por la nariz. La duración correcta de toma es aproximadamente de 10 minutos en cada pecho, aunque si la toma está siendo claramente muy productiva, se puede ampliar su duración de 2 a 4 minutos. En caso de prolongar la toma, se recomienda que sea la del segundo pecho. Las primeras veces, estando todavía en la clínica, hasta que sube la leche es recomendable utilizar un saca-leches antes de poner al niño en el pecho, para así ayudar a que se ingurgiten los pechos y dejar salir primero el calostro. Pero, hasta que suba la leche, no hay que dejar al bebé en ayunas. Así debemos darle unos 20 cc de leche-fórmula-1, dos o tres veces al día, repartidos en por la mañana, al mediodía y por la noche, después del pecho así como consultar con el pediatra. En el momento en que la madre tenga leche y salvo otra recomendación del médico, hay que ponerle sólo el pecho, sin darle agua ni ninguna otra bebida. Una vez terminada la toma, debemos colocar al niño en el hombro para que eche el aire, si en unos 20 minutos no ha eructado, interpretamos que el aire lo eliminará por abajo. Frecuencia de las tomas: Siempre que el niño lo pida hay que darle el pecho; como poco cada 3 horas y como mucho cada hora u hora y media. Los primeros días, también por las noches e igualmente como poco cada 3 horas hasta que lo indique el pediatra. |