Durante los últimos años, la incidencia de enfermedades alérgicas se ha incrementado notablemente, de forma especial en los países más desarrollados. De hecho, entre el 10% y el 20% de los niños europeos sufren eccemas en la piel debido al estilo de vida occidental. Incluso se ha llegado a afirmar que en el año 2020, la mitad de la población de los países europeos podría padecer alergia
Estudios recientes han intentado dar respuesta a las enfermedades más comunes en los primeros meses de vida: la dermatitis atópica, las alergias respiratorias y las infecciones intestinales.
- Dermatitis atópica
La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel muy frecuente en la infancia. Se caracteriza por la morfología y distribución típicas de lesiones cutáneas y se manifiesta en un 50% de los casos durante el primer año de vida y no antes de los tres meses. Las de inicio precoz tienen algo más de incidencia en varones. La dermatitis atópica tiene una base inmunológica; es decir, se debe a un desequilibrio en las células que mantienen las defensas del organismo, de forma que la persona reacciona de manera exagerada a estímulos ambientales -sustancias que producen alergia o que irritan, gérmenes, sudoración u otros-.
Hasta el 75% de los niños tienen las primeras manifestaciones antes de los dos años. Éstas aparecen en mejillas y cuero cabelludo, aunque pueden extenderse al resto de la cara y posteriormente por tronco y miembros. La zona del pañal suele quedar fuera de lesiones.
La enfermedad es más frecuente en hijos de padres que ya padecen esta enfermedad. Se ha determinado incluso, que si una persona sufre dermatitis atópica, cada uno de sus hijos tiene un 40% de posibilidades de padecer la misma enfermedad.
- Alergias
La alergia se ha convertido en nuestros días en uno de los más frecuentes trastornos inmunológicos en el ser humano. Además, la piel de los niños es mucho más delicada que la de los adultos, y es pues más vulnerable a los procesos infecciosos dermatológicos y otras patologías asociadas.
De hecho, uno de cada cuatro niños actualmente es alérgico y la tendencia es que esta proporción siga aumentando en España al igual que en el resto de los países industrializados, debido a la inmadurez física de los niños y un sistema inmunitario más débil.
Las alergias más comunes son las causadas por alergenos ambientales, ácaros y polen. Las primeras se desarrollan en zonas cercanas al mar. Los pólenes que provocan más alergias son los del olivo, el del plátano de paseo, el ciprés y la parietaria.
- Asma
El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas y se produce porque el aire no llega a los pulmones debido a la obstrucción de las vías aéreas. Tres tipos de síntomas definen esta enfermedad: la inflamación crónica de las paredes bronquiales, la hiperreactividad bronquial y, en consecuencia, el estrechamiento de los bronquios y la obstrucción total o parcial del flujo aéreo. La causa más conocida de asma es la reacción alérgica de hipersensibilidad inmediata.
Los virus son la causa más común de los ataques agudos de asma en los bebés. Por lo menos la mitad de los niños con asma da señales de tenerla antes de los cinco años. De hecho, existe una relación muy estrecha entre el asma y las alergias respiratorias.
Según un estudio realizado en varios países de la Unión Europea, cerca de la mitad de los pacientes asmáticos acude al menos una vez al año a los servicios de urgencias. Los ataques de asma aguda se tratan de forma correcta a través de protocolos de manejo de la enfermedad que se han estandarizado de forma internacional.
- Infecciones intestinales
El sistema digestivo del bebé, en ocasiones también se ve afectado principalmente por infecciones intestinales que pueden causar diarrea y vómitos.
La lactancia materna es la mejor opción para prevenir los problemas derivados de infecciones gastrointestinales, pero no las respiratorias, como lo han demostrado algunos estudios.
El bebé y su sistema inmunitario
En los primeros meses de vida del bebé, su alimentación es básica para un crecimiento y un desarrollo sano. Desde el primer día y hasta el cuarto mes se alimenta exclusivamente de leche. La leche materna es la mejor elección, según la recomendación de pediatras y expertos en nutrición infantil, ya que proporciona todos los nutrientes necesarios para la salud y defensas del lactante. La leche materna contiene fibras naturales solubles con efecto prebiótico, que favorecen una digestión saludable y refuerzan las defensas del bebé. Pero en los casos en los que la lactancia materna no es posible o resulta insuficiente, el bebé tiene que ser alimentado con leche adaptada y es recomendable que ésta ofrezca propiedades lo más cercanas posible a las de la leche materna.
Por otra parte, se ha demostrado que actualmente el 25% de los niños sufre algún tipo de alergia antes de los 5 años y la mayoría de ellas se deben a un sistema inmunitario inmaduro.
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