| Los investigadores de la Universidad de Washington en Seattle, realizaron un seguimiento de los niños de familias de clase media cuyas madres habían bebido alcohol durante el embarazo con una media de unos dos vasos al día. A los siete años, estos niños sacaron un promedio de siete puntos menos en los tests de inteligencia que los hijos de madres que no habían consumido alcohol. A los catorce años, estos niños seguían siendo más propensos a tener problemas de aprendizaje, sobre todo en la asignatura de matemáticas, y en general, tenían menos memoria que los demás. Además presentaban problemas de conducta y dificultad para mantener la concentración.
Otras investigaciones sobre este tema, incluyen dentro de los problemas de comportamiento de los niños de madres que tomaron alcohol durante el embarazo, la hiperactividad, una impulsividad excesiva, malas aptitudes sociales y comunicativas, y un índice superior de consumo de drogas y alcohol al llegar a la adolescencia. El consumo de alcohol del padre
El abuso de alcohol en el hombre puede producir una menor fertilidad, ya que el etanol disminuye el nivel de testosterona, la hormona masculina, lo que perjudica tanto la cantidad como la calidad de los espermatozoides. Pero una vez que el óvulo es fecundado, el consumo de alcohol por parte del padre no tiene ninguna influencia sobre el buen desarrollo del bebé. |
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