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Problemas de pareja
Una de las principales dificultades que habrá que afrontar es el deterioro de la relación de pareja. La espera puede crear roces entre ambos. Y cuanto peor sea la relación, más estrés, más nervios, más discusiones y más difícil conseguir el embarazo. Es un círculo vicioso del que puede costar salir.
“Si no existe una buena comunicación -explica Sonia Macías- puede afectar negativamente a la pareja y que comiencen los reproches. Normalmente es la mujer la que busca más desesperadamente el llegar a ser madre, necesita ser comprendida y sentir que el otro miembro de la pareja también desea ese hijo. La mujer no debe caer en el victimismo, ni en ni en pensar que a su pareja no le importa tanto simplemente porque él aún no está desesperado. Tampoco debe compararse con otras parejas que sí lo hayan logrado, sino pensar que ésa es una prueba de que es posible que a ellos también les llegue antes o después”.
Consejos
- Para evitar que la espera rompa o dañe a la pareja, es necesario que, ante todo, haya mucha comunicación.
- No hay que dejar de intentarlo ni dejarse vencer por la desesperación.
- Bajar el ritmo de trabajo, relajarse, hacer cambios para mejorar la calidad de vida,… todo lo que aporte tranquilidad y estabilidad ayudará a lograr el embarazo.
- Dedicar un tiempo a tu pareja, charlando, paseando, compartiendo momentos románticos. No hay que centrar todos los ratos que paséis juntos en hablar del niño que aún no ha llegado o en cómo lograrlo.
- Buscar ayuda profesional si hace falta. Un buen psicólogo puede ayudaros a afrontar los miedos y lograr de nuevo calma y equilibrio. “Si en todos los procesos que inician no logran esa serenidad, dice la psicóloga Macías, será bueno acudir a un profesional que les trate como pareja o cada uno acudir de forma individual”.
- Valorar lo que se tiene. Este es un periodo de fortalecimiento de la pareja, ya que crisis significa crecimiento, lo que puede ser importante para dar al niño unos padres unidos y fuertes.
- Un fin de semana de vacaciones en algún lugar romántico y tranquilo puede hacer desaparecer la tensión y el estrés. Ayudará a vuestra relación de pareja y, ¿quién sabe?, puede que volváis “embarazados”.
FUENTE: Sonia Macías, psicóloga.
Redacción: Irene García.
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