Unos de los primeros juegos de los niños suelen ser los rompecabezas o puzzles; éstos les ayudan a desarrollar su capacidad asociativa, su memoria y a distinguir formas y colores. Así, es un juego bastante completo con el que pueden pasar largas tardes disfrutando y aprendiendo, antes de ponerse a saltar, a brincar y a correr.
Personaliza tu rompecabezas
En primer lugar debes elegir un diseño divertido, moderno, llamativo… ¿qué te parece, por ejemplo, un astronauta con su cohete? Los materiales que necesitas son cartón pluma blanco, pintura acrílica amarilla, verde, azul, naranja o los colores que más te gusten; un cutter, rotuladores permanentes y un pincel de cerda suave. (Todo lo puedes comprar en cualquier papelería o en tiendas de bellas artes). 1. Corta con el cutre un cuadrado de 30 cms de cartón pluma, y dibuja la nave –o los dibujos que prefieras- en un lado y el astronauta en el otro. 2. Para adornarlo más, puedes pintar unas cuantas estrellas, un sol o la luna, en la esquina superior derecha del cuadro con lápiz. 3. Colorea la nave y el astronauta con los colores que hayáis elegido, dándole vuestro toque personal. 4. Bordea con rotulador permanente todos los contornos de la nave y del hombre, para que se distingan mejor. 5. Igualmente, colorea las estrellas con pintura acrílica y bordéalas con líneas verticales y horizontales con el rotulador. 6. Pinta todo el cuadro, coloreando el fondo de un color uniforme y sombrea el contorno con pintura acrílica. 7. Marca por la parte trasera del dibujo las piezas del rompecabezas con un lápiz. 8. Por último, recorta las piezas del rompecabezas con el cutter Mete en una cajita todas las piezas, que también puedes adornar o pintar el dibujo, entero, del rompecabezas y dáselo a tus hijos. |