UN POCO DE HISTORIA…
La cometa tiene su origen en Oriente, hace unos dos mil años, concretamente en China, donde la utilizaban con fines religiosos, y eran conocidas como pájaros de viento o arpas de viento. Pero, cada país adaptaba la cometa a su cultura, por ejemplo en Corea anunciaban el nacimiento de un niño, en Japón se convirtieron en un juego de competición entre clases sociales, y en Oceanía se ayudaban de las cometas para pescar. En América, la cultura maya empleó las cometas con fines comunicativos entre pueblos cercanos; cada color tenía su propio significado.
La llegada de las cometas a Europa se debe a las rutas comerciales de los siglos XV, XVI, y XVII. En un principio eran vistas como curiosos objetos impregnados de todo el misterio oriental, pero rápidamente se fue introduciendo su uso como juego infantil.
¿CÓMO SE HACE UNA COMETA?
Las cometas pueden volar gracias al viento, al diseño, y a los materiales. Para construir una cometita sencilla, no necesitas más que papel o tela, hilo, un lazo, un par de palillos y un poco de habilidad. ¡Anímate! 1. Con un trozo de tela o un papel, que pueden colorear los niños a su gusto, hacemos un cuadrado. A continuación lo doblamos formando un triángulo y lo volvemos a desdoblar.
2. Doblamos los dos lados, como se ve en el dibujo, para que se toquen en el centro. 3. A continuación hacemos unos pequeños agujeros, y le añadimos un hilo, cinta o lazo al agujero.
4. Por último ata un hilo lo bastante largo como para volar la cometa, según aparece en el dibujo.
 Si ya tenéis lista la cometa, sólo falta buscar un buen sitio para volarla, un espacio abierto, lejos de cables eléctricos. Es importante que haga buen tiempo, pues con lluvia o humedad, su cuerda puede mojarse y actuar de conductor de la electricidad estática. |