A día de hoy, muchas mujeres, comprendo que muy ocupadas, no piensan ni por un momento dedicar unas horas durante su embarazo a informarse, salvo con lecturas más o menos fiables sobre todo lo concerniente a la maternidad. Sin lugar a dudas, en otros tiempos las mujeres ha tenido y criado a sus hijos siguiendo los mandatos del instinto y casi siempre los consejos de sus propia madre pero, hoy ni está siempre su madre ni hacemos casi nada por impulso instintivo, sino más bien bajo el sofisticado efecto cultural. Por tanto no se puede confiar absolutamente en que algunas de las modernas madres hayan procesado debidamente toda la información y sepan hacer y tomar las mejores decisiones en cada momento. Por ejemplo, no acudir al hospital porque las contracciones, aunque son regulares y cada 5 minutos no duelen. Si hubiera seguido un curso de Educación para la Maternidad sabría que el útero, cuando se contrae, es como cualquier otro músculo que duele cuando lleva mucho tiempo trabajando o trabaja a una intensidad alta. Sin embargo, aunque no duela las contracciones regulares cada 5 minutos durante 2 horas han podido iniciar el parto y éste es un motivo para acudir al hospital.
Resumiendo: hay que tomar muy en serio el asunto y convencerse de la importancia de realizar estos cursos. La información es poder y extrapolado a la maternidad es saber. Saber que el parto dura unas horas y la anestesia epidural es sólo un tratamiento más pero comprender, asumir y saber hacer lo correcto en cada momento del embarazo, el parto y los largos años de crianza requiere un conocimiento casi nunca innato. TPP: En su opinión, ¿lactancia materna o biberón? MA: Sin ninguna duda: lactancia materna. La leche materna es lo que ha mantenido vivas a todas las especies de mamíferos durante miles de años. La leche materna es de diseño biológico diferente para cada animal. De tal manera, cada una tiene una composición propia, por tanto la absorción y metabolismo de cada leche será la mejor siendo de la misma especie. Es decir, la leche de vaca es estupenda para el ternero pero no para nuestros bebés. Además de las cualidades nutritivas, la lactancia natural proporciona otras ventajas: refuerza el vínculo materno-filial, favorece la normalización (involución) del organismo materno, proporciona una alimentación en perfectas condiciones higiénicas, es económico, de fácil manejo y, sobretodo, refuerza el sistema inmunológico del recién nacido. |