En 1804 Carlos IV en cédula de 16 de mayo, dispuso de nuevo los exámenes de comadrona y expresa que "el arte de los partos y de las comadronas solamente podrán ejercerlos aquellas que obtuvieron el título respectivo". Al mismo tiempo se especifica que estarían sujetas a penas y multas aquellas que incumplieran la ley. En 1845, mediante Real Orden, se convalidan todos los títulos de matrona expedidos por el Real Protomedicato de Navarra, por otro nuevo de las distintas universidades. A partir de 1857 se hace mención a los títulos de matrona y practicante (recién creado). Y, desde entonces, ambas profesiones siguen trayectorias paralelas y se las menciona conjuntamente respecto a sus reválidas. En las primeras legislaciones se orienta la formación de ambos profesionales hacia la asistencia domiciliaria principalmente, y en 1888 se regulan de nuevos ambas carreras a través del Colegio de San Carlos, con la aprobación del Protomedicato. Los estudios exigidos estaban contenidos en La Cartilla de Antonio Medina.
En 1904 se deroga la normativa anterior y se regula de nuevo la carrera de matrona, mediante Real Orden especificándose que "para adquirir el título se cursarán los estudios en las Facultades de Medicina". Para hacer la inscripción se les exige ser mayor de edad y tener certificado aprobado en la Escuela de Enseñanza Primaria Supe¬rior. Se establecieron los estudios en dos años académicos. Las matronas españolas, por fin, tuvieron formación académica. Pero a diferencia del resto de Europa, no existían aquí instituciones asistenciales importantes dedicadas a la obstetricia, de manera que las estudiantes no tenían lugar apropiado para recibir enseñanza clínica hasta 1904. Fue entonces cuando se inauguró la Maternidad de Santa Cristina de Madrid, donde se instaló la primera Escuela de Matronas de España quedando adscrita en 1931 a la Facultad de Medicina. En el pasado más reciente podemos ver la evolución de una profesión, cada vez más consolidada y con más proyección de futuro, contemplada en toda Europa como una profesión independiente y con Directivas Sectoriales propias que definen el ámbito de sus actividades y competencias, así como la formación académica. (Directivas 154-155/80). TPP: ¿Cómo ha evolucionado el papel de la matrona? MA: A lo largo de la historia, las Matronas han sabido adaptarse y prepararse para asumir los cambios sociales y nuevas necesidades en el ámbito de la salud. Los cambios en los últimos 20 años están en el escenario de los partos y algunas herramientas de control del proceso. La esencia de la profesional matrona es la misma: ayudar a una mujer. |