4. ¿Cómo variará mi apetito sexual?
Los cambios físicos son una constante durante todo el embarazo y sin duda un factor importante a la hora de determinar cómo varía la libido en cada trimestre. Cada periodo de la gestación tiene sus características.
El primer trimestre es un periodo difícil para las futuras mamás, que no se sienten en su mejor forma y es lógico que su deseo sexual esté por los suelos. No es raro que los primeros meses, entre las náuseas, los vértigos y el cansancio, estén muy desganadas.
Durante el segundo trimestre todo es más cómodo, desaparecen muchas de las molestias del primer trimestre así como el temor a la pérdida del feto, que pesa mucho al inicio de la gestación. Y aunque el abdomen comienza a crecer, aún no ofrece obstáculos en el momento de una relación sexual. Para muchas mujeres es el período más relajado del embarazo y algunas manifiestan más placer en este período que el que hayan sentido jamás.
En el tercer trimestre el cuerpo se agranda considerablemente; el bebé ocupa más espacio y la gran tripa se interpone entre los dos. Las relaciones sexuales resultan más incómodas, pero ¡no imposibles! Todo es cuestión de dejar volar la imaginación y encontrar posturas más cómodas. 5. ¿Es normal que cambien mis sensaciones a lo largo de los meses?
Perfectamente. El cuerpo está lleno de hormonas que contribuyen al bienestar de la madre; los estrógenos favorecen el flujo sanguíneo a todos los órganos genitales, aumentando su sensibilidad. La vagina está más lubricada y receptiva. El pecho, al volverse más voluminoso puede constituir una nueva zona erógena o cuando menos no pasarán desapercibidos para el hombre.
6. ¿Embarazada soy menos deseable?
Una mujer embarazada no tiene por qué ser menos deseable para su pareja. Es evidente que su cuerpo cambia, pero la relación de pareja también cambia con el tiempo. Algunas mujeres se sienten cohibidas por su cuerpo de futura madre. Otras, por el contrario, se ven deslumbrantes con sus formas femeninas y generosas. Cada pareja tiene un punto de vista diferente. La mayoría de los hombres están satisfechos con el embarazo de su pareja y lo encuentran muy sexy. Se establece una nueva complicidad basada en la comunicación y la confianza.
7. ¿Qué posturas son las más recomendables?
A lo largo de los meses dar rienda suelta a la pasión se vuelve un poco complicado y los devaneos amorosos se vuelven más técnicos, pero ganan en ternura y voluptuosidad. La metamorfosis del cuerpo os obligará a cambiar vuestros hábitos. Si se tienen relaciones sexuales deben ser con mucha delicadeza y lógicamente se ha de evitar apoyar el peso del hombre sobre el abdomen femenino. Algunas posturas -como la del misionero-, resultarán imposibles, pero explorando posiciones que quizás nunca habíais probado, más confortables y divertidas, descubriréis una nueva sexualidad. Siempre podréis adoptar la postura más practicada en estos casos: De costado, tú delante y él detrás. O tú sentada sobre él. O tú de rodillas sobre él... Son sólo unos ejemplos de las posiciones más cómodas; pero siempre en estos casos quien decide es la propia pareja y lo mejor es experimentar y descubrir por vosotros mismos.
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