¡Ha roto aguas! ¿Pero, por dónde se iba al hospital?
Parece un miedo absurdo, pero es real. Muchos papás creen que cuando llegue el momento de llevar a su mujer al hospital van a ocurrir todo tipo de desastres que tratarán de impedirlo. Tú tranquilo, si se te olvida el camino, tu mujer se encargará de recordártelo, ¡a gritos!
La asistencia al parto
La asistencia del papá al momento del parto no es obligatoria, aunque, por supuesto, sea un importante apoyo para la mujer. Si no estás seguro de querer asistir lo mejor es que lo habléis tranquilamente y con antelación.
Hasta el hombre más fuerte y seguro de si mismo, siente ciertos temores al llegar este momento. Es una experiencia muy delicada y especial; quieres que todo salga bien, y sin embargo, no está en tus manos. Puede que te sientas reducido a un mar de sensaciones nuevas y, también, un poco relegado al olvido ante el protagonismo de la madre; a fin de cuentas ¡tú has puesto el 50%!
Miedo a no saber ser un buen papá
El simple hecho de coger al bebé en sus brazos, puede ser motivo de preocupación para muchos futuros papás. Miedo a hacerlo mal y a lastimar a esa frágil personita que se pasa el día durmiendo. Aunque las primeras veces estés intranquilo, es cuestión de tiempo; piensa que el contacto con tu niño es fundamental. Así que no dudes en mecerle, acunarle o tenerle en tus brazos tantas veces como puedas.
Educar a los hijos y ser un buen padre es una tarea difícil que irás aprendiendo sobre la marcha. Lo importante es que estés ahí, junto a tu hijo, transmitiéndole todo tu amor, el resto vendrá sólo.
El síndrome de Couvade
Si empiezas a tener los mismos síntomas que tu mujer durante el embarazo, no te asustes, aunque no hay teorías científicas al respecto, muchos estudios demuestran que algunos futuros papás sufren el llamado Síndrome de Couvade, (palabra de origen francés, “couver” que significa incubar). Los síntomas más comunes son los mareos matutinos, las nauseas, el dolor abdominal y los cambios de humor. Se desarrolla especialmente en los últimos meses del embarazo, y lo normal es que tus extrañas nauseas y mareos desaparezcan después del nacimiento del bebé. La mejor forma para solucionarlo es hablándolo con tu pareja. |