Otro de los temores a los que se enfrenta el hombre durante el embarazo de su mujer es lo que supondrá la llegada del bebé a la economía familiar. Está claro que un hijo implica muchos gastos, pero no te preocupes, todo es cuestión de apretarse un poco el cinturón, o dejar ciertos caprichos para más adelante. Con las satisfacciones que te dará tu bebé al llegar, comprenderás que esos pequeños sacrificios merecen la pena.
El ginecólogo, el obstetra, las clases de preparación al parto…
La mayoría de los hombres no están acostumbrados al ambiente de estos “lugares para mujeres”. Donde, además, se sienten desplazados e inhibidos. Por lo general los hombres no conocen –o prefieren no conocer- con cierta profundidad el sistema reproductivo de la mujer. Pero es importante que tengas en cuenta que la futura mamá está pasando por un momento en el que necesita todo tu apoyo y tu ayuda.
“Mi mujer se va a poner gorda y poco deseable”
Es normal que temas la transformación física de tu mujer, pero intenta comprender que no es fácil aumentar unos veinte kilos, tener nauseas por las mañanas y los pies permanentemente hinchados. Aunque puede que ya no sientas por ella la atracción sexual de antes, ten en cuenta que éste también es uno de sus miedos, y la única persona que puede tranquilizarla, subirla la moral y reconfortarla eres tú.
Las relaciones de pareja
Durante el periodo de gestación, las hormonas de la embarazada sufren todo tipo de cambios que afectan a su carácter y a su estado de ánimo. Así que lo normal es que pases por momentos en los que no entiendas su comportamiento, especialmente hacia ti. La fuerza interior que tiene la embarazada se mezcla con cierta debilidad emocional, por ello, puede haber días en los que una simple palabra o una broma, le afecten hasta puntos insospechados.