Desde el momento en que una mujer se queda embarazada y su tripa evidencia su estado, por una inexplicable razón, se convierte en dominio público y “víctima” de un sinfín de consejos, más o menos acertados, por parte de todo aquél que se cruce por su camino. Si le añadimos los temores e inseguridades lógicos que, especialmente en las madres primerizas, suelen surgir durante este periodo, no es extraño que los mitos y leyendas que se cuentan sobre el embarazo proliferen, se exageren y sobrevivan en el tiempo de generación en generación.
A continuación te desmitificamos las creencias populares más comunes, de las que seguro habrás oído hablar, pero que carecen, en su mayoría, de fundamento científico alguno
Podemos conocer el sexo del bebé por la altura o la forma de la tripa
Muchos creen que si el vientre de la futura mamá está bajo, el bebé que está en camino será un niño, y si está alto, se tratará de una niña. O que si la forma de la tripa es puntiaguda será varón y si es más redondeada, niña. Esto es absolutamente falso. La forma y la altura de la tripa están determinadas por el tono muscular uterino y por la posición del bebé. La mejor forma para conocer el sexo del bebé es realizando una ecografía.
El aspecto de la cara de la madre durante el embarazo indica el sexo del bebé
¿Cuántas veces hemos oído que cuando una mujer está más fea o muy desmejorada durante su embarazo es porque su bebé es una niña que le está robando la belleza? Esto no es cierto. A cada mujer le sienta de una forma diferente el embarazo, el peso aumenta de manera distinta en cada madre y todas experimentan alteraciones hormonales que afectan a su piel y a su aspecto en general.
Si tienes acidez de estómago es porque tu hijo tendrá mucho pelo
Tener acidez durante el embarazo es muy común y suele producirse durante los últimos meses de la gestación por opresión del bebé sobre el aparato digestivo y un aumento de las secreciones, como respuesta a algunos alimentos. Además, recuerda que los niños empiezan a perder pelo después de nacer.
Hacer el pino después de mantener relaciones sexuales aumenta la probabilidad de quedarse embarazada
Quizás te pueda ayudar a mantenerte en forma, pero este método para concebir no tiene ninguna base científica contrastada. Si lo estás intentando con este truco más vale que desistas, si no quieres tener una aparatosa lesión.
Durante el embarazo hay que comer por dos
Hay que comer mejor, pero no duplicar la ingesta. Es verdad que se aumentan los requerimientos de proteínas y de minerales en el embarazo, pero con una dieta equilibrada que responda más a la calidad nutricional que a la cantidad. Tu ginecólogo podrá aconsejarte qué comer para que tu embarazo se desarrolle correctamente.
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