A medida que se acerca al primer año de su vida, tu hijo se vuelve más autónomo. Ya es capaz de moverse él solo por la casa, aunque sea arrastrándose, y entiende las órdenes y prohibiciones. Su lenguaje también va evolucionando y poco a poco comienza a decir sus primeras palabras. Cada vez te divertirás más jugando con él, ya que entiende mejor las reglas de los juegos e incluso empieza a gastar pequeñas bromas
Desarrollo lógico y cognitivo
Dedica tiempo a observar con atención todo lo que le interesa y le atrae. Sus acciones y reacciones no son reflejas, sino reflexionadas e inteligentes. Ya actúa voluntariamente. Progresivamente se anticipa a los acontecimientos y capta el ritmo de sus actividades: sabe cuándo le toca bañarse, merendar o pasear. También intuye cuándo se comporta bien o cuándo hace alguna travesura, sobre todo si sus padres le han inculcado límites y normas de conducta claras.
Ya distingue las partes de su cuerpo y puede señalarlas si se lo pides. Aprende los opuestos: enséñale ejemplos como dentro y fuera, aquí y allí, encima y debajo. Comprende una prohibición y entiende órdenes sencillas. Comienza a asociar nombres y personas.
Para estimular su desarrollo, léele distintos libros y revistas. Estimula su capacidad de concentración contándole un cuento sencillo. Sigue enseñándole la causa y el efecto, tirando cosas o salpicando en el agua.
Su movilidad
El bebé cada vez se hace más autónomo. Ya gatea o se arrastra a gran velocidad y es capaz de ponerse de pie y levantar una pierna con tu ayuda. Mantiene el equilibrio por completo cuando se sienta. Para estimularle, coloca un juguete justo detrás, para obligarle a girarse. Colócale en posición para que pueda gatear o arrastrarse.
Su habilidad manual
Al bebé le encanta sacar objetos de un recipiente y volverlos a meter. Si le pides algo, te lo dará. Jugad a daros cosas el uno al otro y a quitároslas, pero no le obligues a renunciar a algo. Coge su mano y señala con ella los objetos. Ya puede empezar a comer solo; de hecho, le encantará que le permitas intentarlo.
Sus habilidades sociales
Conoce su nombre, y quiénes son mamá y papá cuando utiliza esas palabras. Posee un maravilloso sentido del humor: gasta continuamente pequeñas bromas y se ríe de sus intentos de hacerte reír. Utiliza la risa para demostrar aprobación y el silencio para lo contrario: es una disciplina suave para el bebé, y enseguida lo entenderá. Enséñale los rituales sociales, como besar y decir adiós con la mano.
Le gusta sentirse acompañado y tener cerca a papá y mamá. Además, experimenta la fase del juego paralelo: juega junto a otros niños pero no con ellos. Cada vez es más autónomo, por eso a veces se aleja de sus padres, aunque después regrese a su lado. Se siente libre e inseguro a la vez.
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