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¿Todavía durmiendo juntos? |
Hace unos años no te querías separar de él, le veías tan indefenso y pequeño que ni siquiera se te pasaba por la cabeza la opción de cambiarle a su propia habitación; sin embargo, tu hijo ya es mayor y puede que todavía sigas teniendo un pequeño compañero de cuarto
Puede que esté en una pequeña cama junto a la vuestra o que en mitad de la noche oigas unos cuantos pasos que acaban dando un brinco hasta la cama de matrimonio, pero lo cierto es que de cualquier forma tu hijo todavía no acaba de trasladarse a su habitación y ya es demasiado mayor para seguir durmiendo con vosotros.
Cuándo es el mejor momento para trasladar a tu pequeño a su nueva habitación es una decisión muy personal en la que influyen diversos factores y que ambos padres tendrán que valorar cuando consideren oportuno; sin embargo, cuando el niño alcanza los 4 o 5 años y no quiere dormir solo, lo mejor es tomar una serie de medidas para ayudarle y que sus visitas nocturnas no acaben con la intimidad de la pareja:
• Para que se sienta cómodo en su propio espacio, puedes proponerle decorar juntos la habitación. Así él podrá participar con sus ideas y aportarte los colores o los dibujos que le gustaría tener, siempre dentro de lo posible. • Enséñale que ése es su lugar, es normal que tu pequeño busque en vosotros seguridad, pero hay que dejar claro cuál es el espacio de cada uno. Haz que si se quiere echar una siesta, lo haga en su cuarto; si no consigue dormir en él unas horas durante el día, difícilmente lo hará durante la noche. • La opción de dormir junto a él en su cama para que se acostumbre, puede generar un nuevo problema, ya que el pequeño querrá que su mamá o su papá duerman con él todas las noches, aunque sea en su habitación. Si esto ocurre, una de las mejores opciones es explicarle que nos quedaremos con él pero sólo hasta que se duerma. • Una buena idea es ofrecerle un nuevo compañero con el que compartir cama: un peluche o un muñeco. Podéis ir juntos a comprarlo y elegir el que más le guste, aunque tal vez prefiera uno de los que ya tiene. Así, se sentirá algo más seguro. • Algunos niños tienen miedo a la oscuridad, sobre todo si piensan que los monstruos están rondando por debajo de su cama o dentro de su armario. Acompáñale, pero ante todo no te rías de él, y hazle ver que no hay nadie más en su habitación; si es necesario examinadla a fondo. Si aún así tiene miedo, puedes ofrecerle dejar encendida una pequeña luz hasta que se duerma. • Un método muy utilizado con los más pequeños, por su efectividad, es el de recompensa. Proponle un reto. Coged un calendario y colocadlo en su habitación. Pídele que duerma solo hasta cierto día, colocando pegatinas o dibujando caritas sonrientes en el calendario cuando lo consiga. Si duerme solo hasta el día que le indicaste, obtendrá su recompensa, que puede ser desde un helado, hasta una visita al zoológico, al parque de atracciones, etc. Probablemente durante las primeras noches, os tocará levantaros corriendo más de una vez ante sus llamadas de auxilio; sin embargo, si sois pacientes y mantenéis vuestra decisión, conseguiréis que vuestro pequeño acabe acostumbrándose a su nueva habitación.
Redacción: Silvia Paredes.
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