A partir de los 5 meses tu bebé da un paso más en su desarrollo al empezar a comer alimentos semisólidos. Lo primero que se recomienda dar son las papillas de cereales sin gluten, y gradualmente se van introduciendo frutas, verduras, carne, etc. A veces, este paso a la cuchara trae serias complicaciones
¿Por qué a los 5 meses?
A partir de esta edad se produce la maduración de órganos y sistemas, con una mejoría de la secreción gástrica y pancreática –aumentando su capacidad de digestión y absorción de alimentos más complejos-, así como la movilidad intestinal y la respuesta inmunológica.
A los 5 meses, desaparece el reflejo de extrusión, por lo que el bebé tiene capacidad de transportar y tragar alimentos semisólidos puestos en la parte inferior de la boca. Controla la musculatura labial para cerrar la boca, tiene movimientos de lengua hacia atrás y adelante y mueve hacia dentro el labio inferior cuando se retira la cuchara.
Además, necesitará un aporte extra de calorías, vitaminas y minerales en la forma de alimento sólido, ya que la leche sola no basta. Lo primero que se les da a los niños son las papillas de cereales sin gluten. Sobre los 6 meses se introducen las papillas de frutas y poco a poco se van añadiendo alimentos como el pollo, patatas, zanahorias, tomates, acelgas, cereales con gluten… todo ello en forma de purés hasta el final del primer año de vida, cuando ya puede tomar alimentos blandos y desmenuzados como galletas, pan, etc.
Entre la introducción de un alimento y otro deberá pasar al menos una semana, para comprobar si es alérgico a alguno de ellos.
Trucos y consejos
Después de 5 meses succionando para comer, es un gran cambio darle la comida con una cuchara, ya que el bebé comenzará a mover otros músculos distintos de los que utilizaba hasta ahora para succionar. De repente, aparecen las caritas sucias, comida en el suelo y los baberos completamente manchados. Pero con paciencia y tranquilidad, todo se logra.
- Al principio sentirá cierto rechazo; ponle la cuchara en la boca para que chupe la comida y se acostumbre a las nuevas texturas y sabores.
- Para introducir sus primeros sólidos, elige una toma en la que el bebé suela estar despierto y alerta –por ejemplo al mediodía- entre dos tomas de leche.
- Cuando vayas a introducir un nuevo alimento, dale primero la papilla en líquido con el biberón, para que se acostumbre al sabor.
- En el mercado existen cucharas de aprendizaje para facilitar esta transición, más flexibles y suaves. Mejor si son de colores atractivos que llamen su atención.
- Hasta que sea más grande y se siente a la mesa con vosotros, la hora de la comida puede tener un componente lúdico. Cántale mientras come o cuéntale cosas, aunque no te entienda, oír tu voz le animará y tranquilizará.
- Dale su propia cuchara y comida espesa. No importa que se manche o trague poco, se divertirá un montón. Ten a mano otra para ir dándole tú de comer.
- Sé flexible. Si no sale bien con un alimento, prueba otro.
- Mientras que las comidas sean relajadas y con un buen ambiente, no te preocupes, y no dejes que se convierta en un campo de batalla. No podrás ganar, tu bebé se negará a comer y habrás perdido. Así aprenderá que la comida es un arma para manipularte, no le sigas el juego.
FUENTES: Padres primerizos, Dra. Miriam Stoppard. Redacción: Irene García.
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