Tu bebé se encuentra bastante desarrollado y ahora llega el momento de crecer y engordar, preparándose para el parto. En este segundo trimestre aparecerán las tan temidas varices, ya que el volumen de la sangre ha aumentado la presión de las venas de tus piernas.
El tamaño del bebé es un poco más 21 cm y su peso aproximado es de 340 gramos. Sus cejas y párpados están totalmente desarrollados.
Hasta el momento su hígado y bazo han sido los responsables de la producción de los glóbulos rojos. Pero ahora los espacios de la médula ósea se han desarrollado lo suficiente como para contribuir también a su formación.
El bebé está muy activo en esta etapa, se mueve de un lado al otro y de arriba a abajo. No te extrañes si se mueve justo cuando te preparas para irte a dormir, ya que el bebé no sigue tu ritmo de periodos de descanso y actividad.
Respira y traga líquido amniótico preparándose para respirar y digerir cuando nazca.
Si vas a tener una niña, sus ovarios tendrán más de 6 millones de óvulos, cantidad que disminuirá a 1 o 2 millones cuando nazca. El semen, por el contrario, se produce durante toda la vida reproductiva del hombre.
Cambios en la madre
En la semana 21 es evidente tu estado y la tripa ya no pasa desapercibida. Tu bebé se encuentra bastante desarrollado y está en un proceso donde empieza a engordar.
Mientras te mueves durante el día, es posible que no sientas al bebé ya que permanece frecuentemente dormido, mecido con los movimientos. En cambio cuando descansas, él se despierta y comienza a patear. Eso probablemente te impida descansar todo lo necesario.
Aunque en este trimestre te encuentres más descansada y todavía con fuerzas, eso no significa que no tengas síntomas desagradables, como el aumento de acné. Lava bien tu cara con un jabón especial, pero no te administres medicamentos ni tratamientos tópicos sin consultarlo antes con tu médico.
También te empezarán a aparecer las varices por la presión extra sobre las venas de la pierna (tu volumen de sangre ha aumentado y el útero hace presión en la vena cava). Además, el aumento de la progesterona causa que las paredes de los vasos sanguíneos se ensanchen. Aplícate cremas específicas, mantén las pernas en alto siempre que puedas, bebe muchos líquidos y no uses tacones altos ni medias apretadas. |