Problemas con las fases del sueño:
Un problema, sobre todo al irse de vacaciones o en días de fiesta, es que la hora de levantarse o de acostarse se retrase o se adelante, lo que altera el sueño del pequeño.
Solución: intentar que el niño cumpla alguno de los hábitos o rutinas a los que está acostumbrado, para que el cambio sea el menor posible. Pesadillas o terrores nocturnos:
Aunque la mayoría de pesadillas y terrores nocturnos de los niños no son importantes, si alguna se repite con mucha frecuencia, habría que buscar ayuda psicológica, ya que podría ser una manifestación de un problema más profundo.
Solución: si tras una pesadilla el niño se despierta y llama a sus padres, éstos deberán ir a consolarlo hasta que se calme, ya que los menores de 5 años no distinguen entre un sueño y la realidad. Si las pesadillas son recurrentes, será bueno hablar sobre ellas al día siguiente y buscar un final feliz, para lograr que la pesadilla desaparezca.
Los datos… Según las pocas estadísticas realizadas al respecto, la mayoría de los niños hasta los 3 años tienen algún tipo de problema al dormir. Además, entre un 50% y un 70% de los niños duermen menos horas de las que deberían. Recientes estudios añaden que el 88% de los pequeños que sufren algún trastorno de visión tienen problemas al dormir. |
INICIAR EL TRATAMIENTO¿Cuál es el momento ideal para reeducar el hábito del sueño? Según el Doctor Estivill, responsable de la Unidad de Alteraciones del Sueño del Instituto Dexeus de Barcelona, ¡ya! Es decir, cualquier momento es bueno, siempre que ambos padres estén de acuerdo en llevar a cabo el tratamiento, entiendan por qué lo hacen y tengan muy claro cómo reaccionar en cada momento. Si alguno de los dos no está convencido, es mejor no empezar, porque los niños captan lo que transmiten los padres, y si están nerviosos o ansiosos, lo notarán. Es básico que no coincida con traslados de domicilio ni salidas de fin de semana. También es importante que no haya influencias externas. ¿Qué puedo hacer para lograr que mi hijo duerma? Se pueden seguir varios métodos. Uno de ellos, concretamente una alternativa que no implica llantos, es el que se describe en la web dormirsinllorar.com de Rafaela López.
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