| Comer como un adulto
A partir de los doce meses comerá con vosotros. Como padres, debéis estimularle a probar cualquier alimento, a cumplir un horario fijo en las comidas y a no picotear entre horas; evita los alimentos superfluos como caramelos o chucherías. Aunque a veces parezca que no se está alimentando bien porque tira la mitad de la comida, no hay que alarmarse es algo normal. Cortad la comida en trocitos pequeños, para que los pueda tragar sin dificultad y así poco a poco, vaya haciéndolo solito. No pongas mucha cantidad de una sentada, hasta el año y medio es mejor que el niño haga cinco o seis comidas pequeñas, a tres abundantes. Además, es el momento para pasar del biberón al vaso, mejor con tapa para que no lo derrame. Ya pueden beber todo el agua que quieran y leche entera. También para este proceso de aprendizaje existen vasos especiales, ideales para facilitarlos el cambio. Conforme vaya creciendo, hará las tres comidas como un adulto, sin saltarse el desayuno, ¡es la comida más importante del día y, probablemente, la que más disfrute! Al compartir la mesa con vuestro hijo debéis dar ejemplo; el niño suele imitar los hábitos de sus padres y así si os ve rechazar un alimento, él hará lo mismo. Acostumbraos a que toda la familia coma sano y despacio, con refrigerios saludables como frutas o batidos naturales y reducid las grasas a la hora de cocinar. Los padres debéis ingeniároslas para presentar la comida del niño de manera atractiva, haced figuras, alternad los colores de la comida… que comer verduras sea algo agradable no un suplicio. Ponedle alimentos fáciles de comer o cortádselos en pedazos pequeños, ya que le gustará comer solo, no que se lo deis. También hará más agradable la comida utilizar vajillas especiales para niños con dibujos y colores divertidos; destacan las de platos térmicos que mantienen el calor durante más tiempo. Desde el momento en que vuestro hijo se siente en la mesa erguido, comience a utilizar correctamente los cubiertos, no juegue con la comida, ni la tire por toda la mesa; habrá aprendido a comer. Sólo os queda encargaros de que su dieta sea sana, equilibrada y variada. Dieta Equilibrada:
Verdura Fruta Pollo o Carne (primero ternera, luego las grasas como el conejo y el cerdo) Pescado blanco, cocido y sin sal (es menos alergénico) Productos lácteos (500 ml al día). Primero leche semidesnatada, luego entera. Huevos (de forma progresiva). Primero la yema y a partir del año la clara, cocida o en tortilla. Dos o tres veces por semana. Legumbres, sin piel y triturados, una o dos veces a la semana. A los 18 meses con piel. Arroz y pasta una vez por semana.
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