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Problemas de desarrollo


•    Cuando esté sentado le pondremos juguetes a los lados para que los coja. De esta manera le ayudaremos a que realice cargas en una cadera y en otra.

•    Le ayudaremos a pasar de sentado a boca debajo de la siguiente manera: Cuando esté sentado nos pondremos por detrás de él, le cogeremos de sus dos brazos y los colocaremos a la altura de su cara, y después le giraremos hasta terminar boca abajo. Este cambio postural le permitirá ir a por juguetes que se hayan desplazado a la vez que evitamos que pase todo el rato sentado sin saber cómo cambiar de postura.

•    La primera forma de desplazarse hacia delante es con el arrastre. Para ayudarle a conseguirlo primero le motivaremos con un juguete que le guste y se lo pondremos a cierta distancia. Partiremos de la posición de boca abajo y le flexionaremos una pierna similar a la “postura de rana”. Para favorecer que empuje hacia delante a la vez que le flexionamos una pierna le empujaremos del culete del lado que hemos flexionado.

•    Para favorecer el gateo pondremos al niño a cuatro patas y le balancearemos hacia delante y detrás, desde el culete. Al realizar este movimiento el niño experimenta la sensación de cargas sobre manos y rodillas.

•    Para realizar la puesta en pie partiremos desde la posición de arrodillado. Primero le empujaremos desde el culete hacia arriba para que lo levante. Después le movemos ligeramente hacia un lado para desplazar el peso y que así el niño pueda sacar la otra pierna. La posición de partida para ponerse el niño de pie es conocida como “posición de caballero”. Una vez en esta postura el niño se agarrará a un mueble y empujaremos hacia arriba hasta que se ponga de pie.
•    Antes de caminar sólo el niño aprende la marcha lateral. Estimularemos esto cuando el niño esté de pie con sus manos apoyadas en el sofá o en la mesita y le pondremos los juguetes a cierta distancia para hacer que tenga que dar pasos laterales.


Algunas señales que pueden alertarnos


A parte de tener en cuenta los ítems motores determinantes también existen otra serie de señales que nos pueden alertar. Algunas de ellas pueden ser las siguientes:

•    Cuando el niño se enfada o llora observamos que se pone tenso y empuja hacia atrás, suponiendo un esfuerzo para los padres el controlarle. También podemos observar que al estar boca arriba y llorar empuja con la cabeza y se arquea

•    Observamos que cuando está tumbado está asimétrico. Esta asimetría puede deberse o bien a que la cabeza permanece todo el rato mirando hacia un lado, o bien que un brazo se mueve menos que el otro.

•    Rechazo insistente a estar en la postura de boca abajo.

•    Observamos que a partir de los seis meses sólo están boca arriba, no se sientan ni pasan a la posición de boca abajo.

•    Una vez conseguida la posición de sentado el niño se mantiene todo el tiempo en esta postura. No realiza cambios posturales a boca abajo, ni se desplaza.

•    Al arrastrarse tracciona de ambos brazos pero no mueve las piernas.

•    Al ponerse de pie tampoco utiliza las piernas, únicamente los brazos. Se observa que al estar de pie apoya con los pies en puntillas, suponiendo un esfuerzo apoyar los pies de manera correcta.

•    Si al caminar aparece durante largo rato marcha de puntillas, asimetrías o cojera

En estos casos, siempre teniendo en cuenta las etapas de desarrollo correspondientes a la edad del niño es conveniente consultar al pediatra y/o fisioterapeuta pediátrico.



¿Quién puede ayudar a mi hijo?

En primer lugar hay que acudir al pediatra para que evalúe al niño y considere si es necesario derivar a otro especialista, como es el neurólogo.

El neurólogo es el profesional que evalúa si el retraso psicomotor puede provenir de una causa genética, neurológica o metabólica o bien determinar que no existe causa aparente.

El fisioterapeuta pediátrico es el profesional especializado en desarrollo motor que trata los retrasos psicomotores (independientemente de si existe una causa que los justifique) y su actuación se basa en facilitar todas las secuencias del desarrollo sensoriomotor de forma que el niño cumpla todos los ítems del desarrollo de forma correcta, esto es con unos patrones de postura y movimiento más normalizados.

Estos tratamientos se realizan siempre de manera individualizada atendiendo a las particularidades de cada niño y con los padres presentes en cada sesión para así recibir las pautas de manejo y estimulación a realizar con sus hijos en casa y garantizar el éxito de la evolución de su hijo.
El fisioterapeuta pediátrico trata además aquellas alteraciones que cursan con retraso psicomotor con causa de prematuridad, parálisis cerebral, síndromes o por problemas ortopédicos, como luxaciones o displasias de cadera que enlentecen el desarrollo motor normal.


Paula Gómez De Castro
Fisioterapeuta Pediátrica
Aleka, Centro de Fisioterapia y Desarrollo del Niño
www.centroaleka.com    91 3564653






 

 
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ÚLTIMAS OPINIONES
27/07/2008 - RAFI
articulos como este,deberia haber mas,porque esta es la unica manera de que las madres puedan ayudar a sus hijos,y si el niño no tiene este problema t (+)
 
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