Desde 1998 existe una normativa europea en torno a los requisitos que deben cumplir los parques infantiles para que éstos sean seguros para los niños. La EN 1176 sobre los equipos y la EN 1177 sobre los pavimentos de los parques. Pero, esta normativa no es de cumplimiento obligado: se trata de meras recomendaciones técnicas. Así, Francia es el único país de Europa que las pone en práctica, mientras que en nuestro país las autoridades han establecido su “libre aplicación”. Tan sólo Galicia y Andalucía tienen una ley específica sobre este tema.
La Organización de Consumidores y Usuarios, tras visitar e inspeccionar 33 parques infantiles en Madrid, Barcelona y Sevilla, sacó el pasado mayo, un estudio sobre el estado de estas áreas recreativas. El resultado fue claro: todavía deben mejorar más. El 45% de los parques presentaban problemas.
Para el estudio de la OCU, a la hora de decidir qué parques visitar se tuvieron en cuenta cuestiones como que fueran lugares frecuentados, de acceso gratuito, con distribución uniforme por la ciudad, con equipos diferentes, etc. Contando, igualmente, con la información oficial proporcionada por los ayuntamientos de las 3 ciudades visitadas. Una vez seleccionados los parques a investigar, para evaluar la seguridad, los investigadores de la OCU siguieron criterios de concepción y mantenimiento del equipamiento; acceso y emplazamiento y limpieza e información del parque. Según la OCU, en España, el 7% de los accidentes infantiles ocurren en las áreas recreativas, lugares expresamente indicados para niños |
Para la Organización de Consumidores y Usuarios, además de la necesaria actuación por parte de las autoridades competentes respecto a la adopción de una ley vinculante, y por tanto de obligado cumplimiento, y del mantenimiento de parques y equipos, a los adultos les corresponde prevenir a sus hijos de posibles accidentes. Así, ofrece una serie de consejos básicos para padres entre los que destacan familiarizarse con la zona del parque y verificar que no haya cristales en el suelo ni suciedad, que no existan desniveles que hagan que el niño se caiga; enseñar al niño a esperar su turno para jugar, a descender del aparato de la misma posición de subida y, por supuesto, vigilar que juegue en equipamientos adecuados a su edad.
|