La musicoterapia consiste en la aplicación científica del sonido, la música y el movimiento para facilitar la comunicación, promover la expresión individual y favorecer la integración social. A nivel de estimulación temprana, su uso se está extendiendo dentro de los programas educativos para facilitar el aprendizaje en los niños.
La musicoterapia es una disciplina de carácter natural, complementaria y no farmacológica cuya herramienta de trabajo es la música y sus componentes, utilizándola como sonidos, estructuras rítmicas o trozos musicales. Cada vez se usa más para conseguir de una forma natural resultados terapéuticos tanto a nivel psicomotriz, como a nivel psicológico, energético y orgánico.
Aunque tenemos referencias del uso de la música en prácticamente todas las culturas de la antigüedad, hasta el ya pasado siglo XX no se fundó la musicoterpia como disciplina concreta. El primer Instituto de Musicoterapia se creó 1942 en Estocolmo (Suecia) y en 1954, Thayer Gaston fue nombrado director de Musicoterapia de la Univeridad de Kansas (EE.UU), creándose entonces el primer título universitario en esta especialidad. Durante esta etapa, Gaston establece los principios generales en los que se basa la musicoterapia actual. |
Los programas diseñados para el uso de la música en musicoterapia estimulan determinadas zonas del cuerpo humano que ayudan a equilibrar funciones orgánicas o psicológicas concretas. Es recomendable trabajar esta disciplina de una manera interdisciplinar, trabajar en equipo el musicoterapeuta y los otros profesionales conjuntamente.
Beneficios de la musicoterapia Todo lo que es música, para un niño, siempre es positivo. Pero debemos tener en cuenta que ésta debe ser siempre adaptada a sus oídos, a su capacidad de escucha; a su edad. A un niño, la musicoterapia le puede ir muy bien para mejorar el aprendizaje, la coordinación, controlar la ansiedad y mejorar el estado de ánimo, entre otros. Pero, sobre todo para ayudarle a organizarse a nivel interno. La influencia de la música es mucho mayor de lo que creemos. Cuanto antes se exponga la música al niño más beneficios le aportará, sea como terapia o sea como uso lúdico. De hecho, el uso de canciones para enseñar habilidades académicas, sociales y motoras a niños pequeños se ha convertido en una práctica común para algunos profesores y educadores de música y, por supuesto, para muchos musicoterapeutas de los Estados Unidos. Hay muchos estudios que demuestran que la música y sus componentes producen patrones de actividad eléctrica cerebral. Esto lleva a una mayor eficacia a nivel del funcionamiento del cerebro no sólo como rector de los procesos cognitivos sino también como regulador de las funciones vegetativas del organismo. |