La FAME (Federación de Asociaciones de Matronas de España) reconoce que el masaje perineal durante la gestación reduce el trauma perineal (episiotomías y desgarros) durante el parto. Aunque al principio esta técnica puede resultar molesta o incluso difícil de aplicar, sus beneficios son grandes, ya que incrementar la elasticidad del periné, ayuda a evitar y/o minimizar la presencia de trauma durante el parto
El trauma perineal es una de las complicaciones más frecuentes en el período expulsivo del parto, bien como desgarro perineal (espontáneo) o por realización de episiotomía (iatrogénico).
El porcentaje de episiotomías que se practica en la actualidad supera con creces lo recomendable. Según la OMS: “La episiotomía sistemática no está justificada en absoluto. Deberían estudiarse otros métodos de protección del periné y ser adoptados si se demuestra su validez”.
Las recomendaciones de la OMS dicen que no hay evidencia clara y demostrable de que el uso rutinario de la episiotomía tenga un efecto beneficioso sobre la mujer, y que tasas superiores al 30% no están justificadas. En España se realiza entre un 70-90%.
Una valoración correcta del periné, el uso adecuado de métodos de protección de éste durante el periodo expulsivo y su adecuada preparación durante el embarazo, deben considerarse una alternativa válida frente a la episiotomía.
Causas del trauma perineal
Algunos de los factores que influyen en la aparición de trauma perineal son susceptibles de intervención por parte de la matrona, como son:
- El tono y la elasticidad del periné, que pueden modificarse con técnicas de preparación perineal (ejercicios de Kegel, vasculación pélvica, baños de asiento, aplicación de compresas calientes, MP antenatal y durante el expulsivo).
- La salida de la cabeza fetal de forma controlada, mediante los pujos espontáneos o naturales.
- Las maniobras de protección perineal y el refrenamiento activo de la cabeza fetal durante el expulsivo.
- La postura que reduzca la presión sobre el periné y la distribuya por igual (en cuclillas, sentada, en silla de parto, decúbito lateral).
- El ejercicio y la ganancia de peso durante el embarazo.
Otros, sin embargo, no son modificables, como la edad materna, la paridad, la duración del expulsivo, la analgesia (epidural o pudenda) durante el parto, la sospecha de pérdida de bienestar fetal, el parto instrumental, la presentación y posición fetal, el peso del recién nacido, la presencia de episiotomía previa, la presencia de estrías, la distocia de hombros, la etnia, la patología materna y el peso previo al embarazo.
Masaje perineal durante el embarazo
La FAME ha publicado recientemente un documento de consenso para la iniciativa del parto normal. En él se recoge que el masaje perineal durante la gestación es efectivo para reducir el trauma perineal y las episiotomías.
La aplicación del masaje durante el tercer trimestre de gestación persigue estirar y ablandar los tejidos, incrementar la elasticidad del periné y familiarizar a la mujer con la sensación de estiramiento, permitiendo relajar más esta zona durante el parto.
Es cierto que la aplicación del masaje perineal puede ocasionar molestias durante las primeras semanas, pero éstas irán desapareciendo gradualmente. Para evitarlas se debe comenzar la técnica sin forzar los movimientos dando tiempo a que los tejidos se habitúen al masaje.
Hay mujeres a las que les cuesta aplicarse el masaje, por lo que es necesario la colaboración de la pareja en la técnica, favoreciendo así los periodos de intimidad entre ellos.
No debemos “agobiarnos” por realizar una técnica perfecta del masaje, siendo más importante la constancia en su seguimiento. La propia mujer y su pareja verán los efectos rápidamente, observando como su periné cada vez es capaz de alcanzar una mayor distensión de los tejidos con menores molestias.
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