Alrededor de los 2 años, llega un momento muy importante en la vida de un niño: el paso de la cuna a la cama. Al tener que hacer este cambio, puedes aprovechar para redecorar la habitación del bebé y adecuarla a su edad, hacer una habitación que sea más de niño mayor y que le valga a medida que crece y sus gustos evolucionan
La habitación de tu hijo es un lugar muy importante para él, no sólo es donde descansa, también juega y aprende en ella. Es el primer espacio físico que tendrá como propio, por lo que es importante seguir ciertas recomendaciones para que la pieza sea confortable y adecuada.
Además de amueblar este espacio con todo lo imprescindible (cama, armarios, mesas y sillas) no deben faltar complementos y accesorios que ayuden a su desarrollo y experimentación sensorial. Debe existir un rincón dedicado al juego, donde pueda soñar e imaginar que es un pirata o una princesa.
La cama
Es importante la elección de la cama y del colchón. Ambos deben adecuarse al tamaño del niño y ser seguros. Son recomendables las camas nido que pueden alargarse según el niño crezca.
También es conveniente que, al menos al principio, la cama cuente con una pequeña barandilla en uno de los lados (los dos si la cama no está apoyada en la pared) para evitar que el niño se caiga, ya que al principio no estará acostumbrado a dormir sin las barreras de protección de la cuna.
También le costará auparse hasta la cama. Ésta no debe ser demasiado alta y se puede incluso comprar con una pequeña escalerilla que le ayude a llegar hasta ella. Si ponemos en la cama de la habitación un colchón duro y firme, el pequeño podrá apoyarse mejor y subir y bajar a su antojo.
Muebles polivalentes y funcionales
Actualmente, están de moda los muebles de madera lacada con tiradores de fantasía como estrellas, bolitas y caras de animales. En cualquier caso, lo ideal a la hora de adquirir los muebles es que la habitación sea sencilla, con muy pocas piezas, para dejar el mayor espacio posible para el juego.
Los muebles que reúnen más de una función se acomodan al espacio y son más prácticos. Puede estar integrado en un solo mueble el armario, la cama y la zona de estudio – aunque parezca pronto para añadirla al dormitorio, es mejor que el niño se acostumbre desde pequeño a sentarse en una mesa para pintar, y así ya la tendrá para cuando comience a tener deberes escolares.
Una habitación ordenada
La mayoría de los niños tienen más juguetes de los que pueden utilizar, pero a pesar de que no les dé tiempo en un día a jugar con todos ellos, seguro que sí les da tiempo a sacarlos todos y esparcirlos por la habitación. Por eso, es necesario que la estancia cuente con varios baúles y cajones grandes para guardar todo una vez que llega la hora de acostarse.
La multitud de oferta de este tipo de muebles permite que además de cumplir una importante función –mantenerlo todo ordenado- sean alegres y bonitos.
Decoración de las paredes
El cuarto debe ser un lugar que inspire tranquilidad, en el que se sienta seguro y protegido. Al mismo tiempo deberá provocar estados de ánimo positivos, que inviten a la actividad física tan necesaria en estas edades. Para recrear estos ambientes los colores serán tu mejor arma.
El tópico de azul para niños y rosa para niñas está pasado de moda. Los tonos claros y pastel impregnarán el cuarto de paz, asegurando el descanso para los pequeños al final del día. La gama de los cálidos, especialmente los amarillos y naranjas, son los indicados para fomentar la vitalidad, mientras que los azules y verdes intensos pueden resultar apáticos.
Puedes dar un aspecto más infantil y divertido si pintas algún motivo en las paredes o en el techo. En éste puedes situar nubes, estrellas o cualquier motivo similar. Para las paredes dispones de un amplio imaginario entre dibujos animados, personajes de cuentos, etc.
Cuenta con la opinión de tu hijo
A partir de los 3 años, los niños ya deben opinar sobre la decoración de su cuarto. Muchos niños manifiestan interés por algún color en concreto e incluso por algún personaje. Los expertos afirman que los padres deberían tomarlo muy en cuenta a la hora de redecorar la habitación, ya que son ellos los que van a dormir y jugar en ella, por lo que si no les resulta agradable, buscarán estar y dormir en la habitación de sus padres, con los que siempre se encontrarán a gusto.
Consejos para decorar la habitación
- Cuelga de las paredes los mejores y más bonitos dibujos de tu hijo, así como fotos del niño solo o con la familia y amigos.
- Evita poner en su habitación televisores u ordenadores. La habitación tiene que ser un lugar donde jugar y dormir, si tiene una televisión propia no podrás controlar lo que ve ni durante cuánto tiempo se sienta delante de la “caja boba”.
- Sin embargo, sí es recomendable poner un aparato de música, ya que ésta es un gran estímulo para el bienestar del niño. La música enseña a aprender, estimula el desarrollo del lenguaje, hace bailar, y mejora la sociabilidad de los niños, aparte de relajarlos.
- A medida que los niños crecen, también lo hacen sus pertenencias. Cada vez tendrán más juguetes, más libros…por eso, la organización es primordial.
- El niño necesita de libertad de movimiento, para andar, bailar, saltar, y moverse en su cuarto.
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